¿A estos políticos de Ibagué y del Tolima no les da pena?

Alex Querubín

Alex Querubín

¿Qué tienen en común, Jorge Eduardo Casabianca, Guillermo Santos Marín, José Elver Hernández, Mauricio Jaramillo, Rubén Darío Gómez Gallo, Jaime Armando Yepes, Ángel María Gaitán, Alfredo Bocanegra, Hernando Cárdenas, Emilio Martínez? O ¿qué unen a Oscar Barreto, Pompilio Avendaño y Rubén Darío Rodríguez?

Pues en común, que han sido los dueños de las entidades gubernamentales del departamento y del municipio durante décadas, han compartido y competido por el poder durante años, sus distintas ideologías políticas, si es que las tienen. No han sido obstáculo para poder deleitar las mieles del poder y a todos los une la misma causa. Puestos, contratos y el presupuesto del departamento y el municipio, que aun sin posesionarse, para ellos ya es insuficiente.

La sensación en la gente es la misma: el Tolima e Ibagué están al garete, nada funciona, todo es un rio de improvisación y una tergiversación política realmente vergonzosa. Las secretarias y los cargos de alto nivel, no se suplen pensando en el imperativo de solucionar las necesidades de los habitantes u electores. No. Esto se hace pensando en tener contentos a los gamonales políticos, que poco o nada les interesa los sufrimientos del pueblo.

Importa más que Emilio este contento con la secretaria que le toca, o que Yepes sepa que tiene representación burocrática; o mejor aún, que Rubén, Guillermo, Ángel y Mauricio sientan que siguen dominando el mapa político de la ciudad y parte del departamento, ¿no les da pena señores? ¿Han transitado por las calles de Ibagué? ¿Han visitado el sur del Tolima? ¿Saben que están por fuera del Federico Lleras más de 900 empleados muchos de ellos madres cabeza de hogar? ¿Han sufrido el suplicio de subir a una buseta? ¿Han hecho mercado en la plaza de la 21 o la 14? ¿Han ido a Coyaima? ¿O a Ríoblanco? ¿Conocen la problemática social de barrios como El Bosque?

Tal vez si han visitado muchos de los municipios que he mencionado o tal vez si han visitado el barrio El Bosque (en época electoral) o quizá sí transitan algunas calles de Ibagué sin notar la pésima malla vial con la que contamos. Es difícil de darse cuenta si se transita en una Toyota de 180 millones de pesos pagada en muchos casos por el Estado o por nosotros mismos, para no ir tan lejos.

Estas alianzas lo único que nos dejan ver a los electores es el afán y el desespero político por permanecer en el poder, por obtener los beneficios que este brinda, jamás piensan en los habitantes del Tolima. No les importa la informalidad en el empleo, ni la inseguridad en las calles. Mientras tenga poder tendrá dinero y seguridad personal ¿y los lectores? Tranquilos: palmadita en el hombro, tamal y buseta el día de las elecciones, es lo que les toca antes de elegir. Y despotismo, humillación y desprecio, lo que les corresponde después de llevarlos a donde ellos querían que los electores los llevaran.

Hago un llamo a todos los que puedan leer esta reflexión. DETÉNGANSE Y PIENSEN, no en el momento, sino, en el futuro, en sus hijos, en sus nietos y en ustedes mismos. Ibagué y el Tolima no pueden seguir en este declive, estas alianzas que hoy se hacen son vergonzosas y nocivas para los ciudadanos, alianzas de repartición de poder y mal gasto de nuestro dinero. Piense que cuando van a la tienda y compra un huevo, al que sin usted darse cuenta lo gravan con el 16% de IVA, ese impuesto que usted pagan, es el dinero por el que estos políticos hoy se unen, para poderlo manejar a sus anchas y a su antojo. Despertemos: esto debe cambiar y debe cambiar para bien.

A los políticos aliados les hago una invitación, desistan de las alianzas perversas que realizan en beneficio propio, pídanle disculpas al pueblo y con humildad, trabajo real, serio y con propuestas, ganen su voto ¡NO LO COMPREN!

Por: Alex Querubín Álvarez, analista político.
@alexquerubin