Agrópolis de Jaramillo: ¿un cuento chino?

El alcalde admitió que el proyecto beneficiará a los más ricos de Ibagué.

Poco a poco se van despejando los nubarrones y el secretismo que rodean al proyecto Agrópolis, una de las banderas del alcalde de Ibagué, Guillermo Alfonso Jaramillo. Tras anunciarse que sería un megaproyecto que retomaría la vocación agrícola del municipio, se conoce que los pequeños agricultores no estarán incluidos en él, pero sí los grandes latifundistas de toda la vida en la ciudad.

En la meseta lo que hay son grandes predios, esa es una agricultura totalmente diferente a la de la cordillera, en la cordillera hay minifundios y en la meseta lo que hay son terratenientes. Usted llega a Picaleña: aquí están los Laserna y al otro lado los de El Escobal, son 23 familias pero tienen una explotación grande de más de dos mil hectáreas. Además están los Cano, el señor Sorroza, después vienen los Gonella que tienen 500 o más hectáreas. La meseta es de propietarios grandes. Los vamos a beneficiar a ellos y a todos estos que tienen tierra, porque el agua es para repartirla, pero sobre la base de que hagan un cambio en la agricultura, que no siembren arroz, sino que cambien, que siembren frutas y hortalizas, queremos que cambien porque eso genera más mano de obra, se utiliza mejor el agua y podemos pasar de tener nueve mil a las 28 mil hectáreas irrigadas“, dijo el alcalde al ser cuestionado por el diario El Nuevo Día.

Es decir, que los 80 mil millones de pesos que se estima cueste la planta de tratamiento de aguas negras, serán invertidos en beneficio de unas pocas familias, terratenientes y de las más pudientes de la ciudad, en perjuicio del minifundista o cultivador a mínima escala.

Y es que analistas como el ingeniero agrónomo Luis Orlando Ávila, han salido a cuestionar que la Agrópolis se esté pensando en ejecutar con firmas chinas como Green Fire o empresas israelitas poco claras o de las que no se conocen inversionistas ni accionistas.

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Ni el Municipio ni el Ibal tienen la plata para hacer una obra de estas, creería que deberán hacer un crédito o hacer una sociedad fiduciaria con alguien. Se supone que para eso está esa firma china-colombiana, Green Fire. La pregunta es: si eso va a ser plata prestada al Municipio de Ibagué, ¿cómo se van a pagar esos dineros? Además, a expensas de que la infraestructura se va a instalar en predios de gente que tiene mucha plata, como son los dueños de la hacienda El Escobal y que beneficiará a la gente que siembra por la meseta de Ibagué. La conclusión a la que se puede llegar, casi que al ser un poco exagerada, es que esas mediciones casa a casa van a significar una tasación de un impuesto, de lo que nosotros botemos por el alcantarillado, porque ya lo hicieron y aumentaron la contribución por agua potable y a pesar de que en campaña dijeron que no iban a hacer esos aumentos“, dijo Ávila a El Nuevo Día.

Las obras de la planta de tratamiento empezarían en 2019, luego de surtirse la etapa de estudios que está a cargo de la Universidad de Ibagué. La planta procesará 1.500 litros de agua por segundo y se irrigará el cien por ciento de las hectáreas de la meseta, las tierras más valorizadas de Ibagué y cuya concentración de la propiedad recae en unas pocas familias.

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