Algo huele mal en licitación de la Universidad del Tolima

 

Universidad del Tolima

La licitación para la construcción de un hospital veterinario desató polémica en la audiencia de adjudicación.

Y los recursos no son una bicoca: 6.200 millones de pesos.

Este martes, y en un tercer intento, fracasó la adjudicación del proceso licitatorio 020, que busca construir el hospital para mascotas de la Universidad del Tolima, en la sede de Miramar, en Ibagué. En las dos ocasiones anteriores, el comité encargado no se había puesto de acuerdo, y tampoco lo hizo el día anterior.

Lo paradójico, es que según las fórmulas presentadas por los diez oferentes habilitados, a quien debería habérsele otorgado la licitación, es a la firma Unión Temporal 2014, del ingeniero Mario Gabriel Jiménez. Pero los cálculos y fórmulas, arrojaron que el Consorcio CRL, representado por el ingeniero Jorge Borgoño, ganaba el concurso.

Según indicaron algunos de los asistentes a la audiencia, al medio día del martes se daba como un hecho que la Unión Temporal ganaría el contrato. Pero se decretó un receso, y al regresar a las tres de la tarde, se anunció al consorcio CRL como el triunfador.

Los integrantes del comité adjudicador, los arquitectos Maritza Beatriz Mendoza, y Andrés Ernesto Francel, indicaron que el sorpresivo cambio obedecía a la escogencia de la fórmula número tres, que con la tasa representativa del mercado y usando la media geométrica, favorecía más la propuesta de CRL.

Además, se argumentó que la supresión de un proponente, el consorcio Clivet, del ingeniero Julio César Castro, por un error de un ítem en la propuesta, había alterado el resultado del proceso.

La siguiente tabla explica las cifras y la variación utilizada:

Tabla de proponentes

Tabla de proponentes

De inmediato, estalló un rifi rafe, entre los ingenieros y los funcionarios encargados de la adjudicación. Pese a los reclamos airados, a nadie se le dio la palabra y se clausuró la audiencia en forma apresurada.

Llamó la atención que ningún directivo de la Universidad del Tolima se hizo presente, pese a la cuantía de la licitación, y se dejó la responsabilidad de la misma en mandos medios de la institución.

Ante las sospechas de amaño, el ingeniero Mario Gabriel Jiménez, radicó una carta ante el comité de adjudicación, pidiendo los soportes de la decisión y el acompañamiento de la Procuraduría General de la Nación, para blindar el proceso, que deberá adjudicarse en un cuarto intento.

Esta es la carta del ingeniero Jiménez:

Carta del ingeniero Jiménez

Carta del ingeniero Jiménez

Otros ingenieros se quejan que en la adjudicación se empleó una metodología contraria a la utilizada en el proceso de calificación, donde sí se permitió subsanar los errores de forma cometidos por los proponentes.

La Universidad del Tolima, viene de una administración cuestionada, la del exrector Jesús Ramón Rivera Bulla, por una piñata de contratos que indagan la Fiscalía, los jueces y la Procuraduría, y no puede darse el lujo de seguir en la picota pública porque los dineros públicos no se adjudiquen de manera clara y transparente.