Apertura total; responsabilidad individual

Imagen: Universidad de los Andes.

El anuncio sobre el aislamiento selectivo, no es nuevo, lo estamos haciendo desde que el gobierno de Iván Duque, amplió a más de 45 casos las excepciones de circulación.

No es nuevo tampoco que ahora la responsabilidad es de cada persona, pues siempre ha sido así, luego de los cientos de decretos que dejaron esa responsabilidad hace varias semanas en manos de los ciudadanos, que de paso hay que decirlo, no las practican adecuadamente.

Razón por la cual los contagios no ceden, las muertes se elevan sin control, así como las unidades de cuidados intensivos llegan a niveles de ocupación muy preocupantes.

Así las cosas, la fase de aislamiento selectivo iniciará el primero de septiembre y se mantendrá hasta el 30 del mismo mes, parta evaluar si se mantiene o se endurecen nuevamente las medidas de cuidado social. La medida se tomó, según el presidente Duque, debido a que las cifras muestran que estamos en la “meseta” de contagios y hay una leve tendencia a la baja.

En ese orden de ideas ya pueden circular sin restricciones todas las personas, con o sin comorbilidades, por cualquier parte del territorio nacional. Las nuevas medidas también permiten la apertura de cines, gimnasios, piscinas, hoteles, viajes por carretera, casinos, cines, colegios y universidades, industria, comercio, transporte público, restaurantes, parques de atracciones, museos, bibliotecas, entre otros.

Estas medidas, como es habitual del Gobierno Nacional, las deja en responsabilidad de cada autoridad local, es decir alcaldes y gobernadores tienen la responsabilidad de habilitar o no la apertura total. Es decir, un “lavado de manos” anticipado, para evadir responsabilidades y culpar únicamente a los mandatarios locales y regionales.

Como lo hemos advertido en esta columna, la responsabilidad de cuidado depende de cada uno de nosotros, al Gobierno Nacional, le quedó grande la responsabilidad constitucional de velar por la salud y vida de los colombianos. Cada uno de nosotros debe ser el garante del cuidado de nuestras familias y cercanos, ante la carencia de medidas que hubieran logrado armonizar el cuidado de la salud con la economía.

Es válido decir que en Ibagué y el Tolima, se han tomado medidas ajustadas a nuestra realidad social y económica, con la dificultad de depender del Gobierno Nacional para poder proteger al comercio en general. Es de recordar que Ibagué, fue el primer municipio del país que presentó planes pilotos para reabrir los restaurantes y otros sectores de la economía local.

Lavado de manos, distanciamiento social, uso de tapabocas (correctamente) y salir en lo menos posible, hacen la diferencia entre la vida y la muerte, asimismo es imperativo ser consientes y responsables del alto riesgo que se correrá con la apertura total.

A cuidarnos.

Por: Andrés Currea Hernández
Comunicador social – periodista.

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