Bolillo pa’ todo el mundo

Fotoilustración.

Hace algunos días un amigo colombiano, que vive fuera del país, me envió un mensaje de voz muy preocupado, por cierto, preguntándome por una serie de vídeos que mostraban el maltrato de la Policía contra la población civil. Mi amigo, quien tuvo que irse del país hace varios años en busca de una mejor oportunidad y afortunadamente la encontró, quería saber si lo que mostraban esos vídeos era real o si por el contrario se trataban de montajes inescrupulosos en contra de los uniformados, ya que no lograba entender cómo era posible que por no cargar una licencia de conducción u otros asuntos de menor cuantía, la Policía colombiana pudiese llegar a “encender” a bolillo al que sea, como sea, donde sea y a la hora que sea, siempre y cuando no sea un político o similares por supuesto.

Escuché detenidamente el mensaje; de hecho, lo escuché dos y tres veces más, pues a mí también me generó incertidumbre la duda de mi amigo, primero, porque estamos tan acostumbrados a ver estos vídeos que nos parece imposible que alguien se aterre al ver los mismos y segundo, porque tenía que pensar lo que le iba a responder, ya que no quería hacer las veces del innombrable aquel que despotrica del país, o mejor, despotricaba del país antes de volver a tener el poder cada vez que podía.

Entonces, respiré profundo, organicé ideas y le conté a mi amigo la triste realidad que para su fortuna se ha perdido todos estos años estando afuera. Y es que no es una exageración contar que estos señores y sus abusos han sobrepasado todos los límites que van: desde sobornos por no poner un comparendo, hasta investigaciones por violaciones, robos y muertes dentro de su mismo gremio. Lógicamente los vídeos solo muestran una pequeña parte de la aberrante situación que se vive en el país. Lo curioso es que las personas prefieren seguir filmando que ayudando o haciendo algo para detener el abuso de la policía colombiana.

A lo anterior se suma el negocio de la grúa. Negocio redondo que nos tiene al borde del colapso. La situación es tan tétrica que se ha logrado comprobar que algunos agentes tienen trueque con los dueños de estos lugares, en otros vídeos se muestra como incluso levantan las motocicletas y carros de lugares autorizados. Y si vamos a hablar de la manera como se llevan por delante a los vendedores ambulantes, a mujeres y niños todo se oscurece aún más. Y así como estos casos se han encontrado otros en donde la misma policía robaba a las personas que salían del banco con su dinero, el caso de la grúa que se llevó la ambulancia en la ciudad de Ibagué entre miles más: ¡Quién responde? Nadie. De hecho, hace unos meses salió una grabación en donde les ordenaban a los agentes de tránsito multar a todo el que más pudiera, incluso, algunos se desfasan con los talonarios y tienen que cuadrarlos como sea.

Si bien es cierto, no todos los policías tienen esas malas mañas, porque doy fe de que hay personas muy humanas en este oficio, también es cierto que hay una gran mayoría que corrompe de lado a lado a esta entidad, al punto, que los ciudadanos ya no nos sentimos seguros con la presencia de la policía en las calles ni en las carreteras, ni siquiera en los bancos, por el contrario, sentimos terror porque no quisiéramos ser los protagonistas del próximo vídeo que ruede por las redes sociales.

Por: Luis Carlos Rojas García, educador.

1 comment

  1. Fredy Navarro

    Señor luis carlos yo también conozco educadores gais,viciosos,brutos,violadores,alcoholicos,flojos,sindicalistas, usted es uno de ellos? Si los policías son así es porque personas como usted han formado malos ciudadanos.

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