¿Cómo jugará Jaramillo en las elecciones de 2019?

El alcalde de Ibagué continuará con un rol activo en la política regional.

Aún es un misterio el nombre del candidato a la Alcaldía que jugará con la bendición del grupo de Guillermo Alfonso Jaramillo, y quien alcanzó el cargo en 2015 con un discurso progresista, pero cuyo triunfo obedeció a una sinergia de fuerzas entre el partido Liberal, Cambio Radical, y otras organizaciones políticas.

Tras fenecer en junio el plazo de renuncias de funcionarios públicos que deseaban aspirar a corporaciones de elección, deben descartarse nombres que estaban en la baraja y que en un momento se vio que podrían recibir el guiño de Jaramillo: José Alberto Girón, gerente del Ibal; y el secretario de Desarrollo Rural, César Picón, este último con militancia en el sector jaramillista del liberalismo.

Quedan en la palestra otros dirigentes cercanos a Guillermo Alfonso Jaramillo:

Marco Emilio Hincapié

Marco Emilio Hincapié: el viejo y curtido dirigente del liberalismo, quien aterrizó en el movimiento Progresistas, donde ocupó en el Distrito Capital la gerencia de la Lotería de Bogotá. También fue magistrado del Consejo Electoral, diputado del Tolima y gerente de la Fábrica de Licores. Un hijo suyo, imberbe y con experiencia por construir, comienza a despuntar en la burocracia y tras ‘quemarse’ en el Concejo en 2015, hoy despacha desde la Secretaría de Gobierno de Ibagué.

 

Zárrate y Jaramillo

Hugo Ernesto Zárrate: otro dirigente al que comienzan a pasarle factura los años y el desgaste propio de la actividad política (incluso en su salud), amén de graduarse con un “Ph. D. en burocracia“. Ha ocupado todos los cargos y ha saltado de partido en partido al vaivén de las conveniencias: conservatismo, Polo Democrático y Progresistas. Tras ser presentado por el alcalde como el poseedor de la fórmula infalible para combatir la inseguridad en Ibagué (tampoco redujo los índices), renunció a la Secretaría de Gobierno y hoy despacha en la comodidad de la Notaría Cuarta de Ibagué, cargo que le ayudó a conseguir, vaya ironía, el senador huilense y campeón de la manzanilla nacional, Hernán Andrade.

Algunos sectores piensan que el alcalde Jaramillo no jugaría con sus aliados de toda la vida, por la imposibilidad que estos se conecten con los jóvenes, y la nueva onda de la política, sino que podría construir puentes hacia la candidatura de Jaime Eduardo Reyes, el dirigente conservador que toma fuerza en la opinión pública para la campaña de 2019.

Foto: El Nuevo Día.

Otros analistas vaticinan que dado que se restablecieron las relaciones entre el alcalde y el gobernador Oscar Barreto (realizaron las festividades de junio, hombro a hombro), la alianza podría ahora ir encaminada a colocar candidatos afines, a la Alcaldía de Ibagué y la Gobernación del Tolima, o que por lo menos se respeten los espacios de las casas políticas para no ir a ‘pisarse las mangueras’ en los comicios que se llevarán a cabo en 15 meses.

También se da por descontado que Guillermo Alfonso Jaramillo inclinará apoyos, y endosará algunos votos a candidatos al Concejo de su cuerda, si es que no decide apoyar a los actuales concejales en sus aspiraciones reeleccionistas, esto si no los sanciona e inhabilita un fallo pendiente de la Procuraduría por la designación del excontralor Ramiro Sánchez. Y eso que los concejales comenzaron a mostrarle los dientes al alcalde luego de dos años largos de luna de miel y de ser consentidos con puestos y burocracia.

Así las cosas, Jaramillo seguirá vinculado a la política, incluso al final de su mandato y más allá si logra colocar sucesor o alcalde amigo, lo que indicaría que su retiro forzoso de la actividad proselitista está lejos de llegar, por lo menos en el futuro inmediato.

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