Conozca a los masones de Ibagué

Integrantes de la Logia Estrella del Combeima

Integrantes de la Logia Estrella del Combeima

¿Secta, sociedad secreta, camarilla de conspiraciones o grupo de amigos que se divierten? Les revelamos quiénes están detrás de estas asociaciones. 

En una casa del barrio La Macarena de Ibagué, todos los martes se reúne un singular grupo de personajes. Son los integrantes de la Logia Estrella del Combeima, grupo de masonería asentado hace años en la capital tolimense.

Atrás ha quedado el secretismo de antaño. Ya no se esconden ni se ponen citas clandestinas. Ahora tienen página web y un grupo en la red social Facebook, y se exhiben sin ningún miramiento.

La gente tampoco los mira ya con el ceño fruncido, ni contra ellos truenan los curas en los púlpitos, ni amenazan con la excomunión a sus miembros, como se estilaba en otras épocas.

Antes los ritos de iniciación eran duros. Lo citaban a uno a las doce de la noche, vestido de traje y corbata, en el Cementerio San Bonifacio. Uno llegaba con ese susto y espere y espere. A las dos horas lo recogían a uno en carro, lo vendaban y lo encapuchaban, y a dar vueltas por la ciudad. Más miedo le daba a uno”, dice un integrante de la logia que ha pedido reservar su identidad.

La Logia, por dentro y por fuera.

La Logia, por dentro y por fuera.

Hoy pareciera, que cualquier persona, recomendada o no, pueda hacer parte de la Logia. Son integrantes conocidos: el exalcalde de Ibagué Armando Gutiérrez Quintero; el diputado Liberal Vladimir Espín; el abogado y exmagistrado Jaime Leguizamón Caicedo; Iván Melo Delvasto, exrector de la Universidad Cooperativa; el médico y cirujano plástico César Edwin Martínez; el concejal Camilo Delgado, y su padre, el empresario Álvaro Delgado; el abogado Lubín Piedrahíta; hasta el líder de izquierda y militante del Moir Miguel Gordillo; varios jueces activos, entre otros.

Según el diccionario, la masonería “se define a sí misma como una institución discreta de carácter iniciático, no religiosa, filantrópica, simbólica y filosófica fundada en un sentimiento de fraternidad. Afirma tener como objetivo la búsqueda de la verdad y fomentar el desarrollo social y moral del ser humano, además del progreso social. Aparecida en Europa entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, la masonería moderna o «especulativa» ha sido descrita a menudo como un sistema peculiar de moral, bajo el velo de alegorías y enseñado por símbolos. Se presenta a sí misma como una herramienta de formación, con un método particular que, basado en el simbolismo de la construcción, permite a sus miembros desarrollar su capacidad de escucha, de reflexión y de diálogo, para transmitir estos valores a su entorno”.

Poco trasciende de las reuniones de los martes en la Estrella del Combeima, ya que por norma y principio los integrantes deben guardar el secreto sobre lo que allí se diga o discuta.

No se sabe sobre los fines que persiguen en Ibagué, y pareciera que la Logia se acerca a la política o busca influir sobre el poder de alguna manera. No en vano, varios presidentes de Estados Unidos han sido masones, y hasta Simón Bolívar y Santander hicieron parte de logias que perseguían soterrados propósitos.

La masonería se rige por símbolos y saludos especiales

La masonería se rige por símbolos y saludos especiales

Según la página web de la Estrella del Combeima, estos principios y valores no representan a la masonería:

“No es una asociación benéfica, aunque considere estas prácticas como un deber.

No es una religión, ya que no impone a sus miembros una creencia religiosa determinada. Los Masones pueden practicar la religión de su preferencia, con tal que respeten las opiniones de los demás.

No es una secta, no proclama ni admite dogmas de ningún tipo, respeta íntegramente las creencias de sus miembros y estos pueden abandonar la Masonería en cualquier momento que lo deseen.

No es una asociación para obtener beneficios personales, ya que no procura a sus miembros ventajas en los negocios o en la política.

No es una sociedad secreta, ya que no niega su existencia y cuáles son sus propósitos y finalidades y normalmente se encuentra inscrita en el Registro de Asociaciones de cada país, con los nombres y apellidos de sus dirigentes y la presentación de sus Estatutos”.

A la luz Pública quiso conocer las intimidades la Logia Estrella del Combeima, y aunque uno de sus integrantes dijo que llevaría la petición a las reuniones de los martes, de allí no salió una respuesta afirmativa o negativa hacia nuestra intención, similar a la de la masonería, de llegar al fondo mismo de la verdad.