Contundente sentencia contra padrinos de Sarita

Foto: Policía Nacional

La menor fue abusada, torturada y asesinada en Armero – Guayabal, caso que conmovió al país. 

Ángela Guerra y Edilberto Roja, sus padrinos, fueron declarados culpables por un juez penal del Ibagué.

Para Ángela Guerra, madrina de Sara Salazar Palacio, quien soportó abusos sexuales y físicos, deberá pagar 39 años y ochos meses de cárcel por los delitos de tortura y homicidio.  Así mismo, Edilberto Rojas, padrino de la menor, deberá purgar 13 años de prisión por el delito de tortura a título de coautor pasivo.

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Según Medicina Legal, la niña presentaba signos de violencia intrafamiliar, estaba desnutrida, le faltaba una parte de un dedo de una mano, presentaba fracturas en varios lugares de su cuerpo y había sido abusada sexualmente. No obstante Ángela Guerra, quien se encargó de llevarla a un hospital, pretendió hacer parar el caso como un accidente sufrido por la niña, al caerse de la cama.

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Por su parte, la Fiscalía calificó como reprochable y asqueroso el caso de Sarita . “La muerte de Sara fue un acto absolutamente violento, ejecutado por una persona en condiciones físicas totalmente superiores a las que tenía la niña (…) Este es un caso que lo calificamos y lo reiteramos como detestable, reprochable y, si se nos permite, absolutamente asquerosos”, aseguró la Fiscalía durante el juicio.

Omisión:

La excomisaria de familia del municipio de Armero, Katherine de los Ángeles García Rodríguez, también fue involucrada en el caso, por su presunta omisión en el caso, ya que la funcionaria archivó el caso pese a las denuncias recibidas por el maltrato que se le propiciaba a la menor.

García Rodríguez fue capturada en agosto de 2017, no obstante al día de hoy goza de libertad.

Los hallados culpables tras más de 80 pruebas que presentó el ente acusador entre testimoniales, científicas y otras que fueron totalmente contundentes para la decisión, sometieron a la niña a un maltrato físico agudo, sistemático y crónico por el lapso de un año, que la llevó a una desnutrición severa, mientras la tuvieron bajo su custodia.

Los vencidos en juicio tenían en tal descuido a la niña, que al hacerle la necropsia los peritos notificaron que no había un solo espacio en su cuerpo que no tuviera una lesión o abrasión, y cicatrices tanto recientes como antiguas.

La niña de 3 años natural de Dorada (Caldas), y quien fuera entregada a sus padrinos porque su madre no tenía los recursos para mantenerla, vivía en condiciones infrahumanas y degradantes, provocando con ello que perdiera el cartílago de su nariz quedando sin parte del tabique, sin sus dientes, y que sufriera pequeñas mutilaciones en sus dedos, entre otras lesiones que poco a poco fueron sumándose hasta llevarla a la muerte.

A la pequeña, igualmente le fue vulnerado el derecho a la educación, pues después de estar bajo su custodia unos meses no la volvieron a llevar al Centro de Atención Integral de la vereda donde residía, aduciendo que era desobediente porque no controlaba esfínteres.

Es de anotar que al término de su intervención el juez compulsó copias para que la Fiscalía investigue el delito de acceso carnal violento del que fue víctima la menor de edad, del que fue exonerada la mujer en posición de garante.

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