De abogado cuestionado a asesor político

Antonio París. Imagen: Ecos del Combeima.

La historia no conocida de Antonio París Márquez.

En junio de 2010 las autoridades desmantelaron la organización delincuencial de José Arbey Bonilla Puentes, alias el ‘Señor de la B’, banda que se encargaba del tráfico de estupefacientes, el control de los precios en las plazas de mercado y del homicidio por encargo o en la modalidad de ajuste de cuentas.

En un periodo de tres años, 30 personas fueron ultimadas en la capital tolimense, entre ellos, abogados, comerciantes mayoristas y ciudadanos con alguna vinculación en el bajo mundo local.

Junto a Bonilla Puentes, fue capturado José Alexander Granada Gallón, el ‘Tigre’, jefe de pistoleros de la banda, y quien habría de aceptar cargos, siendo condenado a 30 años de prisión.

En una de las audiencias colaterales del caso, asistía como abogado defensor Antonio París Márquez, conocido penalista de la ciudad. La Fiscalía, en cabeza del investigador Kirov Leonidas Rojas Oviedo, reveló unos audios de interceptaciones legalmente obtenidas en las que se escucha a Arbey Bonilla, ordenar el asesinato del abogado París Márquez, para que sea ejecutado por el brazo armado de alias el Tigre, al parecer porque el letrado no cumplió con labores encomendadas por Bonilla Puentes.

Alexander Granada. Foto: archivo particular.20

El Tigre responde que no ejecutará la orden ya que Antonio París le ayudó en una ‘vuelta’ en la Fiscalía consistente en cambiar, con complicidad de personal del CTI, unas armas incautadas en la comisión de un crimen, para que al momento del cotejo judicial no evidenciarán que eran las mismas empleadas en varios ilícitos, entre ellos un asesinato.

Luego de escuchar esa prueba incriminadora, Antonio París fingió sentirse enfermo y le pidió al juez de la causa permiso para retirarse de la audiencia, con lo que otro abogado asumió la representación jurídica del acusado. Pasados los años, nunca fue investigado ni penal, ni disciplinariamente por las conductas enunciadas por la Fiscalía.

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El jefe de la banda también había ordenado asesinar al abogado Pedro José Osma, pero dicha ejecución no llegó a consumarse. Osma, hoy funge como inspector de Policía, en la Alcaldía de Ibagué.

De hecho, la organización criminal sí llegó a acabar con la vida de un abogado: Justo Bernardo Roldán, acribillado en 2009, luego de denunciar afectaciones por construcción en una zona protegida de la ciudad y cuyos autores intelectuales permanecen en las sombras y al amparo de la desidia judicial.

Arbey Bonilla Puentes, finalmente fue condenado por autoría intelectual de varios homicidios. Alexander Granada, reaparecería meses después, acusado de otros 10 asesinatos, ordenados por este desde la cárcel de Dorada, Caldas, en el conocido caso del Cartel del Tomate.

Arbey Bonilla. Imagen: Policía Nacional.

En estos años, Antonio París siguió en la actividad de litigio, en el ámbito penal de Ibagué y el Tolima. Hace pocos meses llegó a representar al capturado exalcalde de Villahermosa, Carlos Evelio Herrera, asegurado en la cárcel por haber fingido un atentado a bala cuando ejercía en el cargo.

París, ahora aparece en espacios radiales y de opinión hablando sobre temas de la política local. Es invitado frecuente de emisoras como Ecos del Combeima, La Cariñosa y Ondas de Ibagué.

Según sus redes sociales y lo expresado de viva voz a sus conocidos, París Márquez es asesor o cercano a la campaña de Mauricio Pinto Rondón, precandidato del Centro Democrático a la Gobernación del Tolima.

El abogado Antonio París también ha buscado acercarse a uno o varios candidatos a la Alcaldía de Ibagué para las elecciones de octubre, según se pudo establecer.

Varias veces sancionado

En junio de 2015, el Consejo de la Judicatura lo separó del ejercicio profesional por espacio de un año, al sancionarlo por ejercer conductas contrarias a la ética y al buen desempeño de la actividad legal.

Para el año 2017, Antonio París volvió a reincidir en conductas impropias del decoro que se espera de un abogado. En ese año lo sancionaron con seis meses de suspensión y el pago de una multa tasada en 20 salarios mínimos.

Vea el registro de anotaciones del abogado acá.

Responde Antonio París:

«Con respecto al tema de la organización Arlbey Bonilla, mi único vínculo fue ser abogado en su momento, de algunas personas de esta organización», dijo a este medio el abogado.

Así mismo aseguró haber sido víctima de amenazas. «En audiencia concentrada, fui objeto de una amenaza directa, según un audio donde estaban pagando por sicariarme», puntalizó París.

De igual manera se refirió a sus antecedentes disciplinarios: «en cuanto a las sanciones, que a hoy no tengo ninguna y que he sufrido y que aún aparecen en mis antecedentes disciplinarios, no tengo ningún inconveniente en explicar a que se debió cada una de ellas, que por tranquilidad ninguna esta relacionada con la defraudación económica frente a ningún cliente». 

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