El final de Messi con Argentina

Argentiana quedó eliminado de Rusia 2018

Tal vez no lo haya anunciado oficialmente, pero los gestos del astro durante la mayoría del torneo mundial y el epílogo adverso contra Francia lo presagian.

Escribo esta columna aún con dolor de cabeza por la frustración de un difícil partido, en el que el equipo albiceleste le puso el alma, pero le faltó fútbol, como en casi toda la competición. Aclaro que soy colombiano, tengo amor por la Selección que representa la tricolor, pero la influencia de alguien muy cercano hizo que me fijara desde niño en el fútbol argentino y la admiración por Messi.

Luego que el equipo, aparentemente dirigido por Sampaoli, perdiera por una diferencia de tres goles contra la organizada Croacia, dije que estaban todos los ingredientes en el aire para que Lionel protagonizara una película épica; de esas en las que el actor principal arranca con todas las adversidades, pero luego de una conversación filosófica con un personaje que lo inspire (sabíamos que sería Maradona), la genialidad del 10 daría sorpresas de otro planeta en la cancha, para romper cualquier duda generada en el nudo de la historia.

Fue probable que esto ocurriera, luego que de manera agónica derrotara a Nigeria y el genio del Barcelona anotara un gol para empezar a silenciar a los críticos. La continuación de la narrativa se escribiría en un nuevo capítulo contra la prometedora Francia.

No me detendré a detallar los momentos de fútbol que estarán en los canales de televisión e internet. Reconozco que Francia demostró una superioridad categórica, además de contar con talentosos jugadores que escribirán las mejores páginas del fútbol mundial en los próximos años. Sin embargo, hoy mi sentimiento estaba estrechamente relacionado con lo que, para mí, es el último juego oficial de Lionel Messi con su selección. Ese deseo de los que admiramos a ‘la Pulga’ por que ganara un mundial, para certificar con argumentos de oro que es el mejor jugador de la historia, lastimosamente se esfumó; difícilmente será una realidad.

Por más que admire a ‘Lio’, no voy a esconder la realidad. En medio de dos y hasta tres marcas fijas a su posición, se notó derrotado, sin ánimo, carente de cualquier cualidad que caracteriza a un líder. Es difícil aceptar, pero en Rusia no vi al Messi que tanto admiro y por el que me pongo la camiseta azul celeste.

Al final del partido sabía que ya no había película y Messi no sería protagonista. Lo que empezó mal, terminó mal.

Por: Diego Fernando Vargas.

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