El niño de la calle 15 no trabajará más

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Sitio de la explotación infantil / Felipe Solano

Gracias a una denuncia hecha por el periodista de Ibagué Juan Felipe Solano, un niño que era explotado por sus padres  ya no será sometido a trabajos forzosos.

Pareciera una historia sacada de la canción de Carlos Mejía Godoy “Quincho Barrilete”. Es el caso que compromete a un menor de siete años, que vendía dulces día y noche en una chaza, en la esquina de la calle 15 con carrera Cuarta, en el centro de la capital tolimense.

Paradójicamente,  a 10 metros de donde el menor suele ser obligado a trabajar casi como un esclavo, hay una valla de la fundación Yo digo aquí estoy, encargada de velar para que los derechos de los niños trabajadores les sea devuelto.

Gracias a la información que conoció el grupo de Infancia y Adolescencia de la Policía, la patrulla llegó hasta donde se encontraba el infante, que desde hacía una hora estaba siendo objeto de vigilancia por parte de otros uniformados, y se constató que el menor estaba siendo vulnerado en su integridad.

Pasando la calle en la otra acera de la calle 15 con carrera Cuarta,  el abuelo del infante y su madre venden golosinas y cigarrillos en un carrito, y obligan al menor hasta pasada la media noche a estar pendiente de la comercialización de estas especies.

Finalmente, el menor fue llevado en la patrulla de Infancia y  Adolescencia que lo puso a disposición de un centro de protección permanente del Instituto de Bienestar Familiar.

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