El oro y la pelea entre los pueblos y AngloGold Ashanti

Consulta en Piedras

Consulta en Piedras

Sin duda se protagonizó en Piedras, Tolima, donde la ciudadanía enfrentó a la multinacional minera AngloGold Ashanti, al gobierno y, al Estado mismo, defendiendo el agua, la vida, el territorio y la soberanía.

Ante la alerta dada por los habitantes del corregimiento Doima, cuando vieron por allí a la empresa minera haciendo perforaciones y buscando agua, justificándose con mentiras, rápidamente se inició la movilización social que llevó a la convocatoria de una consulta popular. El resultado fue claro: el 99% de las personas que participaron rechazaron con un NO rotundo las pretensiones de la AngloGold Ashanti.

Sucedió el 28 de julio de 2013. Al día siguiente la Procuraduría General de la República, el ministerio de Minas y Energía, el ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el ministerio del Interior llamaban la atención al alcalde y a los concejales de Piedras, para que se abstuvieran de avalar la decisión popular pues, les advirtieron, “estarían incurriendo en extralimitación de funciones” lo que podría acarrearles sanciones disciplinarias. Vimos con sorpresa que autoridades del Estado y el gobierno se manifestaran en contra de uno de los principios fundamentales de la Constitución Política: “La soberanía reside exclusivamente en el pueblo, del cual emana el poder público.

El pueblo la ejerce en forma directa o por medio de sus representantes, en los términos que la constitución establece.” Además la ley 134 de 1994 ordena que en “La decisión tomada por el pueblo en la consulta, será obligatoria.”

Lo de Piedras es un suceso político de la mayor trascendencia puesto que además del reclamo popular por la vigencia de la Constitución, es la expresión, también, del malestar creciente del pueblo colombiano, por todos los rincones del país, frente al modelo económico extractivista que se está imponiendo, violentamente, a la nación: grandes proyectos mineros, grandes represas para atender a las necesidades de la minería, incremento acelerado de la exploración y explotación petrolera y el establecimiento de inmensos cultivos industriales de palma africana, son las expresiones más visibles de ese modelo económico que sacrifica a comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes en el altar del “Desarrollo”.

¿Por qué es este un acontecimiento ambiental? Porque ese modelo económico atenta masivamente contra la Vida como fenómeno cósmico, contra nuestros ecosistemas y contra la vida, la salud, la integridad física y el bienestar de colombianos y colombianas.

Porque el ambiente humano es tanto la naturaleza como el mundo que hemos construido, las relaciones sociales y los mundos simbólicos que hemos creado en el proceso de hacernos humanos. Y de esto también dependen nuestras vidas como seres humanos.

Porque con ese modelo extractivista se está destruyendo la base material de nuestra existencia y se erosionan las más grandes obras humanas: lenguas, culturas, el concepto de dignidad humana, el ideal de la democracia y los derechos humanos.

Luego sucedió en Tauramena, Casanare, donde una líder campesina pregunta al mundo: ¿qué es más importante, lo que hay debajo del suelo o lo que está encima… que somos los seres humanos?

Por Néstor Ocampo Giraldo

Ciudadano ambientalista.

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