El principal manzanillo de Ibagué se fue de la ciudad

Luis Alberto Lozano. Imagen: tomada de Facebook.

El exconcejal Luis Alberto Lozano abandonó la capital tolimense.

Así se conoció por parte de amigos y allegados al dirigente quien llevaba cuatro periodos en el cargo y que en las elecciones de 2019 trató de llegar a la Asamblea del Tolima, con aval del Centro Democrático, sucumbiendo en el intento.

Pero Lozano Castillo se hundió y tampoco logró endosar votos (o los dirigió hacia otro candidato) para el hijo del condenado excongresista Pedro Pablo Trujillo, quien también buscaba llegar al Concejo de Ibagué, avalados por el partido de Álvaro Uribe; según el pacto y la ‘chipa’ que ambos ventilaban y promulgaban.

A su paso por el Concejo (llegó incluso a presidir la Corporación), Lozano se caracterizó por tener un bajo perfil, no polemizaba en debates, ni con los funcionarios, contralores ni personero, y siempre trabajó en llave con las administraciones de turno.

Tan solo en el gobierno de Luis H. Rodríguez, 2012 – 2015, Luis Alberto Lozano alcanzó a tener a 200 contratistas recomendados, en diferentes dependencias de la Administración, así como en la Contraloría Municipal o en la Personería.

Tampoco se le menciona, en procesos judiciales ni ante la opinión pública, por su rol desempeñado durante la debacle de los Juegos Nacionales 2015, tema en el que el exconcejal también fue clave para aprobar los acuerdos que permitieron el desembolso y traslado de los recursos que se robaron Orlando Arciniegas, Carlos Ángel, Luis H., Oswaldo Mestre, entre otros.

Le puede interesar: Así opera un concejal.

Si se hacen cuentas sobre el porcentaje (que se sabe cobran los concejales) por recomendar a un contratista, sumas que oscilan entre el 30, 40 o hasta el 50 por ciento o más, se podrá tener un cálculo de los recursos que llegó a manejar Luis Alberto Lozano, quien nunca hacía ostentaciones con vehículos, ropas o joyería; aunque sí se sabía que vivía en el sector de El Vergel, durante los últimos años.

Luis Alberto Lozano Castillo también se caracterizó por no cumplir los pactos políticos que hizo con decenas de dirigentes locales, ya que una vez alcanzaba la credencial seguía trabajando para su propio beneficio. Así ocurrió con su primera madrina en la política, la exdirigente y ahora próspera empresaria de la construcción Luz Nelly Amado, y la lista de damnificados se hace interminable a lo largo de los años del ‘reinado’ del excabildante.

También se sospecha que traicionó en los últimos comicios regionales a Pedro Pablo Trujillo, ya que el hijo del dirigente se hundió en su propósito de llegar al Concejo, lo que quiere decir que Luis Alberto Lozano negoció su propio caudal electoral y lo puso en otra campaña de la que no se conoce el beneficiario.

Además, según se conoció con fuentes del Centro Democrático, Luis Alberto Lozano también jugó doble en la colectividad ya que hizo acuerdos y reuniones por separado con figuras claves del uribismo como la senadora Paloma Valencia, o la congresista María Fernanda Cabal; y tampoco es claro a qué sector del partido de gobierno representaba o representó en los últimos comicios regionales.

El Concejo de Ibagué se renovó con nuevas figuras. La esperanza es que no continúen con las mismas prácticas, mañas y trapisondas, en detrimento de las propias comunidades que los eligieron.

Este es un editorial del director de A la luz Pública.

Deja un comentario