El sistema penal acusatorio no será desmontado

Rafael Aguja.

Rafael Aguja.

El Fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre Lynett en reportaje dado al diario El Tiempo (07-21-14), hizo importantes precisiones sobre la aplicación y vigencia del sistema penal acusatorio adoptado por el Acto Legislativo No. 03 de 2.002, reformatorio de los artículos 250 y 251 de la Constitución Política de 1.991, mediante el cual se adoptó dicho sistema y se expidió, luego, reglamentándolo, el nuevo Código de Procedimiento Penal contenido en la Ley 906 de 2.004.

El Fiscal General de la Nación precisó varias cosas, así:

─El sistema penal acusatorio es irreversible y, antes bien, desde hace un año el ente acusador viene trabajando para mejorarlo en procura de hacerlo más efectivo, practicable y aplicable, respecto de todos los delitos establecidos en el Código Penal.
─El anterior Código de Procedimiento Penal contenido en la Ley 600 de 2.000 está derogado.

─La audiencia de formulación de imputación será eliminada y se harán más funcionables y aplicables el principio de oportunidad y los preacuerdos.

─Se revisará la proporcionalidad de las penas, especialmente en relación con los denominados delitos de bagatela y se procurarán formas alternativas para purgar la pena de prisión, en los casos que la misma se imponga.

─Por fin, en Colombia tendremos política criminal, a instancias del ente acusador, dado que la ausencia de la misma es factor que facilita, respecto de los congresistas, el “populismo punitivo”, conocido también como “inflación legislativa” en materia penal, poniéndole freno a la “cultura carcelaria” de la que solemos hacer gala.

Además, el Fiscal General de la Nación, agregó que existen profundas discrepancias entre el ente acusador y el Ministro de Justicia y del Derecho, Alfonso Gómez Méndez, pese a que ambos son tolimenses.

Ojalá, por lo menos de estos anuncios, tuviera cabal cumplimiento en el futuro inmediato, procurando con ello remediar, por ejemplo, el hacinamiento carcelario, caracterizado por una monumental violación a los derechos humanos, que se ha constituido en una de nuestras vergüenzas internacionales, que coloca a Colombia al lado de los países más violadores del Derecho Internacional, de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario.

Por: Rafael Aguja Sanabria, abogado penalista, docente universitario.