El ‘Socio’, al quirófano

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Eduardo Restrepo Victoria

Eduardo Restrepo Victoria, fue trasladado a la ciudad de Bogotá para ser sometido a una intervención quirúrgica.

Según indicaron fuentes del Inpec, el confeso narcotraficante huilense, que anduvo por el Tolima, fue remitido a la capital de la república, para ser operado de un lipoma, que se aloja en la parte posterior de su cabeza.

Personal del Inpec, había traslado la semana anterior a Eduardo Restrepo Victoria, conocido como ‘El Socio’, de la cárcel de Palogordo, en Girón, Santander, hasta la penitenciaría de La Picota, en el sur de Bogotá.

Según publicaciones en internet “los lipomas derivan del tejido conectivo y se observan con frecuencia en adultos. Pueden ser únicos o múltiples (lipomatosis), y su localización predominante es en el dorso del tórax, en las extremidades, en las zonas frontales del cuerpo y en la zona occipital. Son suaves al tacto, suelen ser fáciles de extraer, y por lo general no provocan dolor. Su transformación en tumores malignos es muy rara”.

Eduardo Restrepo, se había quejado de la patología en diciembre de 2007, antes de ser extraditado a los Estados Unidos, donde aceptó traficar con drogas ilícitas.

El Socio, purga dos condenas: una por conformación del bloque Tolima de las Auc, de nueve años y medio de prisión; y otra a 52 meses, por narcotráfico, delito que aceptó, no solo en estrados judiciales de Colombia, sino también en Estados Unidos, donde se le extraditó en 2007. Restrepo regresó deportado al país en 2012.

Recientemente se le absolvió por el delito de enriquecimiento ilícito, sin que la Fiscalía pudiese probar el origen oscuro de los recursos con los que adquirió alrededor de 900 bienes, entre fincas, apartamentos, vehículos y residencias, en su mayoría registrados a nombre de familiares cercanos, o amigos de confianza.

Eduardo Restrepo Victoria, oriundo de El Pital, Huila, se dio a conocer en Ibagué y el Tolima, a mediados de los años noventa como un próspero empresario, ganadero y caballista. Comerciantes, autoridades y dirigentes políticos le abrieron las puertas y se asociaron con él, sin sospechar que su fortuna provenía del negocio de drogas ilícitas que este realizaba a nombre del Cártel del Norte del Valle.