El verdadero ‘patrón’ de los Juegos sigue sin dar la cara

Alguien más poderoso está detrás del ‘Chatarrero’ y continúa moviendo los hilos.

En abril de 2016 una alianza internacional de medios reveló cómo empresas de todo el mundo, líderes políticos, y personajes conocidos ocultaban sus fortunas en paraísos fiscales ayudados por la firma de abogados Mossak Fonseca. En Colombia los Panama Papers, cómo se le denominó a la filtración, también tocó a empresarios y personas influyentes a las que curiosamente la Dian nunca sancionó.

Justamente en Panamá, podría escenificarse un escándalo de proporciones idénticas cuya onda expansiva llegaría hasta la capital tolimense.

Con la captura y allanamientos practicados al apartamento de Jorge Alexander Pérez Torres, alias el ‘Chatarrero’, la Fiscalía se incautó de información valiosa de computadores, discos duros, chequeras y extractos bancarios que mostrarían el destino del dinero y los bienes que al parecer se adquirieron con el robo de los anticipos de los contratos destinados a las obras de los fallidos escenarios de la calle 42 y del Parque Deportivo.

Todo indicaría que en Panamá, considerado otro paraíso fiscal incluso por autoridades colombianas, se ‘lavó’ el dinero que se le pagó a Pérez Torres por concepto de los anticipos de obra, no solamente del Coliseo de las piscinas olímpicas, mediante el contrato 119 de 2015; sino también del Parque Deportivo que el Chatarrero controló mediante empresas hacia las que se direccionó el contrato 074 de 2015, tasado en $82.231 millones y por los que debe responder por una posible defraudación fiscal de más de $11 mil millones la firma española Vera Constructores.

Para el Coliseo de la 42, el Chatarrero, y la firma Construcciones Ortiz, de origen español, recibieron como anticipo de obra la suma $11.474 millones, siendo el contrato global de $37.299 millones.

Se encontró documentación de importancia, para el avance investigativo y la recuperación del dinero público comprometido, donde aparecen empresas radicadas en Panamá”, dijo la Fiscalía.

En el expediente de los Juegos hay un nombre que comienza a interesar a los investigadores: Genaro Cerquera Baquero, oriundo de Caquetá y familiar muy cercano al señor Vicente Baquero, llamado el ‘Zar del arroz en Colombia’. Cerquera  es un poderoso empresario colombiano radicado en Panamá y que habría tenido negocios de antaño con el Chatarrero.

De hecho, en el periodo (2014 – 2015) en el que Jorge Pérez Torres ‘cañaba’ con la construcción o destrucción de los escenarios deportivos de Ibagué, sus registros migratorios lo muestran viajando hacia Panamá en más de 15 oportunidades.

El Chatarrero en audiencia. Foto: Cambio In.

El abogado y columnista José Iván Ramírez Suárez, hace algunos meses en El Nuevo Día se había ocupado de mencionar a Genaro Cerquera Baquero y su posible conexión con el tema de Juegos Nacionales: “una notable evidencia apunta hacia un reconocido empresario deportivo que fue accionista mayoritario de los equipos de fútbol colombiano Atlético Quindio (de Armenia) y Fiorentina (de Florencia, Caquetá), a quien señalaron en su época de sostener posibles vínculos con el narcotráfico. 

Se trata de Genaro Cerquera Baquero, quien como propietario del club cafetero en la década de los 80 conserva nexos con dirigentes de Coldeportes y empresarios y políticos del departamento del Tolima”, dijo en su momento Ramírez Suárez.

Ahora se investiga a las empresas del Chatarrero y su desvío de dineros hacia Panamá y en qué clase de bienes se lavó el dinero esquilmado y pagado por la Alcaldía de Luis H. Rodríguez. También se indaga si en realidad Jorge Pérez Torres era un empleado o subordinado de Genaro Cerquera Baquero quien al parecer controlaba todo a la sombra, como piensan algunos peritos de la Fiscalía.

En Panamá, al parecer también confluyen con intereses en las obras de los Juegos, bienes y dinero a raudales los hermanos Mario y Jorge Tulio Rodríguez Díaz.

Hoy se sabe que Jorge Tulio intervino en la fase de diseños para las obras del estadio Manuel Murillo Toro, pidiendo al arquitecto de Pereira Juan Carlos Rodríguez que ‘clonara’ un estudio realizado por este para otras obras de similares características. Eso se lo contó a la Fiscalía Wilmer Manchola, uno de los testaferros de Orlando Arciniegas quien entregó incluso los correos que se cruzaron el exalcalde de Ibagué y el arquitecto. Pero Jorge Tulio sigue sin ser llamado a clarificar lo sucedido ante el organismo investigador.

En las obras del estadio se gastaron 13 mil 308 millones 743 mil pesos, con un otrosí para adicionar el contrato por mil 203 millones 714 mil pesos.

Así las cosas en Panamá se desenredaría la madeja de la corrupción de los Juegos Nacionales de Ibagué develando una mayor trama de la que ya se conoce y que tiene en la cárcel o investigadas a 14 personas. Ojalá no se vaya a convertir la investigación de los Juegos en otro Panama Papers versión colombiana.

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