«En Colombia ser deportista es, escoger una profesión miserable (…)»

Jorge Iván Giraldo

Columna de opinión.

Pasaron por mi cabeza múltiples titulares para poder bautizar esta opinión, propia de un hombre que ya no cree para nada en las promesas de un político y menos, las de un politiquero, estratega, lobista y «habido» comunicador. Esta parte de unos los pensamientos, plasmados en twitter, es del hoy, ex estratega político, Alexander Adolfo Castro Salcedo. Y digo «ex», porque precisamente ayer, se posesionó como futuro gerente de Indeportes Tolima.

Sí, nuevamente llega a liderar ese instituto alguien que no sabe nada del deporte, pero sí de maniobras comunicativas, y verdades a medias, acomodadas de manera estratégica, para poder dar malestar a un adversario político, o en este caso, cómo llevaba haciendo la tarea el señor Castro a una «oposición» o los que han visibilizado todas las anomalías del señor Andrés H., que muy bien se las recordó el concejal Rubén Darío Correa.

Pero vamos a los datos y por qué no, pedir cuentas. El señor Adolfo Castro, según el SECOP, presenta tres contratos, que sumados, dan un total de 124 millones de pesos. Cosa que no pongo en tela de juicio, si tiene las habilidades para poder lograr los cometidos que están expuestos en los objetos de contratos con fecha de inicio, jueves seis de febrero del 2020 con la Gobernación del Tolima por un monto de $ 39 millones de pesos, jueves 27 de febrero del 2020 con la Alcaldía de Ibagué por un monto de 63 millones quinientos mil pesos, y uno último, con acta de inicio del lunes 28 de septiembre de 2020 con la Gobernación del Tolima por 21 millones seiscientos sesenta y seis mil seiscientos sesenta y seis pesos.

Hasta ahí, no hay ningún problema. La cuestión es, si el señor Castro se hace llamar estratega (asesor), y cómo algunas obligaciones de sus contratos, así lo hacen ver. ¿Por qué, tanto la Gobernación del Tolima como la Alcaldía de Ibagué, tienen una pésima percepción de gobierno, a nivel local y nacional?

Algunos fuentes me dicen, que el estratega Castro, habla directamente con el jefe del clan político. Y que él, como buen mandadero, le pasa la información de manera estratégica a los administradores de turno . Sí, al del Palacio del Mango y al que convive día a día con la estatua de Bolívar. Sin embargo, insisto: ¿Dónde están los resultados de semejante hombre de las comunicaciones, cuando los dos gobernantes no tienen aceptación en Ibagué, como es el caso del señor Andrés H., y en algunas partes del Tolima, con el gobernador Orozco?

No quiero detallar los informes que presenta el señor Castro con sus contratos, «mostrando” sus resultados positivos, me extendería más. Y debo llegar pronto a lo que se puede avecinar para el deporte dado el recorrido del señor Adolfo Castro. Y por eso veo pertinente demostrar, como el estratega se contradice en sus múltiples trinos de la red social del pajarito azul (chascarrillo).

Hay otro poderoso (entran risas).

Tengan presente dos cosas de esos pensamientos del estratega Castro, hoy futuro gerente de Indeportes Tolima. «Principio de inocencia» y «Odio»

Ahora vean y analicen al paladín en contra del odio y su doble moral, primero, cuando salió la información sobre hallazgos administrativos y fiscales de la gerencia del IMDRI, encabezada por Diana Cepeda (cosa que la propia gerente al otro día de esa información, dio la cara explicando punto a punto lo que la Contraloría Municipal de Ibagué había expuesto).

Este trino me parece fascinante, toma una nota periodística, como muchas veces los hace el estratega, cuando ponen en tela de juicio, sobre todo, a la pasada administración y dice:

La nota viene con fotografía del ex alcalde… Es más, en los estados del estratega Castro en la red social de «WhatsAap» mantiene replicando toda nota que hable mal del pasado, ojalá, en contra de Jaramillo, como si su presente con Andrés H. fuera un idilio.

Acaso ellos, sí, los implicados en presuntos hechos de corrupción, no tienen derecho a ese principio de inocencia. O sólo el derecho aplica para un clan político. Ni que decir, de esa doble moral, cuando escribe el estratega Castro constantemente sobre el odio, que según él, nace en la oposición política o en las personas que han visibilizado anomalías administrativas durante este año, pero nunca de parte del gobierno que administra Ibagué o al Tolima.

Esos son pequeños ejemplos, podría plantear más, sobre todo, cuando expresa y se ufana con una frase que viene tratando de institucionalizar y no ha podido. Los HECHOS y el HACER, la oración de pasillo, que se ha desdibujado con cada escándalo del señor Andrés H.

Pero este último párrafo, me da paso para llegar al premio que le dieron al estratega Castro. Después de su «increíble» paso por comunicaciones en la alcaldía y gobernación, donde su iluminada experticia, le dio hasta para cuestionar a un medio de comunicación nacional, porque este repetía una nota sobre corrupción en la actual administración del señor Andrés H…

!Imagínense! A un comunicador cuestionando libertades de expresión. Le dieron una gerencia pública deportiva. Ahora entiendo las columnas del jefe del clan político. «Desinformación es destrucción» y «Las falsas noticias, una nueva forma de lucha» . Incentivando a que se legisle las redes sociales. Mejor dicho a censurar la opinión…

Nada extraño, de unas administraciones que persiguen al periodismo, están las pruebas y en anteriores editoriales me he referido a ello. Y por último, les dio por censurar, mejor, prohibir comentar en eventos PÚBLICOS, realizados a través, de una Fan Page oficial (Facebook) de un instituto, a los que digan cosas «negativas» de la administración de turno. (están las pruebas)

Señor ex estratega, de algo usted, sí debe estar tranquilo. Porque llega a la función pública de un instituto donde todo es fácil. Y en algo estaría de acuerdo, cuando sus dedos, conectados a su «sabiduría» se atrevieron a escribir: «En Colombia ser deportista es, escoger una profesión miserable» Sí, sobre todo en el Tolima, donde el deporte, como su autoría lo ha sostenido en múltiples entrevistas, diciendo que es la cenicienta en la región. Y teniendo presente la fecha en la que usted escribió esa frase desalentadora, desobligante, pretenciosa, odiosa, me imagino yo, con culpa, fue en tiempos donde gobernaba el jefe del clan político, mejor dicho, su jefe…

Pero insisto en algo ex estratega y ahora gerente Castro. Usted llega a una gerencia, donde ha sido utilizada como plataforma política (nada extraño) , un instituto altamente politizado, con la ventaja de que sus integrantes y hablo del gremio meramente deportivo-administrativo (deportistas, monitores, presidentes de liga) son acomodados, cero críticos, acompañan al político de turno, aguantan cualquier injusticia, son baratos, y lo mejor, siempre hablarán bien del que está administrando, mejor dicho, son políticamente correctos.

Me explico mejor. Se les puede adeudar meses, hasta años y nadie va protestar. Los deportistas que son víctimas, son bastantes tibios, debido a que muchos no reclaman sus derechos y si lo hacen, son presionados, igual que con los entrenadores… «El que denuncia deja de ser contratado» . Lo que me da mucha curiosidad eso, pues tienen miedo a perder las migajas que les tiran. Son contratados por tan solo seis meses y les da temor perder eso. Y cómo no, si ya están automatizados, menguados, por todos aquellos asesores que llevan enquistados en las administraciones de ambos institutos deportivos. Donde los resultados han sido de fracaso en fracaso, por más de dos décadas.

Así que señor Castro, gerente de Indeportes Tolima, veo porque usted aceptó salirse de las estrategias y esas sombras que se manejan en las comunicaciones gubernamentales. Porque la tiene fácil y su carreta que se la pueden comer todos los que lo aplauden, seguirá intacta, si la billetera da para ajustar tuercas mediáticas. Eso sí, afortunado me siento de que exista expresiones independientes y puedan ser replicadas en redes sociales, antes de que las ideas, estilo Lleras 2.0, vengan a hacer mella en gobiernos que quieran censurar la opinión.

En el tintero

Primer cuncho
Señor Castro, no podía pasar por alto esto, que no es para nada menos importante. ¿De qué manera va cambiar el deporte en el Tolima, si siguen los mismos con las mismas? Hablo de los mismos asesores, «expertos» en el deporte que llevan más de 20 años, ubicando al Tolima en posiciones vergonzantes en el país.

Segundo cuncho
Le deseo lo mejor, señor ex estratega comunicacional y ahora gerente deportivo, que no sabe nada de deporte. Que todo lo que ha venido sosteniendo en diferentes medios de comunicación se haga realidad. Que en el 2021, los entrenadores tengan contrato durante once meses, como mínimo, los deportistas de alto nivel tenga todo el apoyo y que no se vayan más deportistas de la región o en el peor de los casos, que deserten de la actividad competitiva. Y que el Tolima en el 2023, como otro mínimo, quede entre los cinco primeros lugares a nivel nacional. Sí hay verdadero apoyo y condiciones, se puede lograr…

Tercer cuncho
Espero que no extrañe la comunicación con su jefe inmediato, y no hablo del gobernador, sino del jefe del clan político. Recuerde, ya no es estratega (asesor), ni mandadero, usted ahora es gerente de un instituto deportivo que está en crisis, hace más de dos décadas. Y otra cosita, como comunicador social que es usted, espero que esas ideas de censura, no vayan de la mano de su futura administración. Porque entonces, atentaría con sus convicciones escritas en la red social del pájaro azul. Aunque bueno, ya explique, su doble rasero, su doble moral.

Por: Jorge Iván Giraldo Caldas
Comunicador Social – Administrador de Empresas
Veedor deportivo.

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