En Tolima también se han caído puentes

 

Organismos de socorro el día de la emergencia.

Durante el primer mandato de Oscar Barreto sucedió una tragedia con el puente de Suárez.

Ahora que la opinión pública está cuestionando la caída del puente Chirajara, sobre la vía Bogotá – Villavicencio, que ocasionó la muerte de nueve personas, vale la pena recordar el colapso de otro puente en el Tolima que se saldó también con un balance trágico.

Ocurrió el 15 de junio de 2010 en momentos en que se arreglaba el puente que comunica al municipio de Suárez. Meses atrás, el seis de agosto de 2009, una tractomula de seis ejes había golpeado la estructura, soltando uno de sus cables de amarre y haciendo que este se desplazara 29 centímetros.

La Gobernación del Tolima, en el primer periodo de Oscar Barreto, había adjudicado un contrato (con recursos de las regalías), de 330 millones de pesos para arreglar el puente. La adjudicación, mediante la declaratoria de urgencia manifiesta, se la ganó la empresa Icagel, del ingeniero Eduardo Garzón Alarcón. Ese mismo contrato fue adicionado en $120 millones.

Pero el ingeniero adujo en 2009 que necesitaba otra adición pues los cálculos efectuados en un principio resultaron erróneos y que se requerían más recursos.

La imagen muestra los ocho cables que se reventaron en el puente.

En efecto, los secretarios Alejandro Martínez (hoy diputado), y Olga Lucía Alfonso (activa en el segundo gobierno de Barreto), le concedieron a Garzón Alarcón un nuevo contrato de $1.048 millones.

Con este contrato la gobernación de Barreto le entregaba a dedo dos contratos al ingeniero Garzón, sumando unos 1.500 millones de pesos, para salvar el puente”, dijo en su momento el medio digital La Silla Vacía.

Con la caída del puente, murieron dos obreros y quedaron incomunicados por cuatro años los habitantes de Suárez, que debían tomar una vía alterna a su municipio o incluso navegar por el río Magdalena, si las condiciones del afluente lo permitían.

José Eudoro Gordillo, 22 años, y César Augusto Torres, 35, fueron las víctimas fatales de la caída del puente de Suárez. Los organismos de socorro rescataron sus cuerpos aguas abajo en las localidad de Girardot y Ricaurte, Cundinamarca.

El puente había sido construido en 1954 en Saldaña y fue trasladado a Suárez en 1997. Medía 133 metros de largo y tenía un ancho de 6.9 metros.

Pero Icagel se volvió a ganar el contrato para sacar al puente dañado del fondo del Magdalena. “El departamento ya había destinado casi 2 mil millones de pesos, primero para salvar y ahora para quitar el puente, como efectivamente se hizo. Un informe de auditoría integral a las regalías en el Tolima, de la Contraloría General, señaló que si la Gobernación no recuperaba el anticipo del contrato de 2010, habría un detrimento patrimonial”, afirma La Silla Vacía.

En 2012 finalmente el Sistema de Regalías puso los casi ocho mil millones de pesos para reconstruir el puente que fue dado al servicio en mayo de 2015. Se estima que desde el daño original, la caída del puente, sacarlo del Magdalena y volverlo a habilitar se gastaron más de $18 mil millones.

Con el paso del tiempo han quedado dudas en el ambiente: ¿Han asumido la responsabilidad interventores y supervisores de la obra? ¿Qué pasó con las pólizas del contrato para el mantenimiento del puente? ¿Hay decisiones de fondo de las Contralorías o Fiscalía sobre el colapso de la estructura? ¿Dónde está o qué destino tuvo la estructura metálica que cayó al agua?

El excontralor Freddy Camacho: visitó la obra pero no sancionó a los responsables. Fotos: archivo particular.

Pese a que va para ochos años de ocurrida la caída del puente, las contralorías del Tolima no han sancionado a los funcionarios ni contratistas, ni señalado de quién es la responsabilidad. Han pasado por el cargo: Edilberto Pava, Edwin Riaño y Freddy Camacho. Este último, aparece en la obra siniestrada, y aunque fue el contralor del primer periodo de Oscar Barreto (2008 – 2011), en un extraño giro de los acontecimientos Camacho adhirió a la campaña del hoy gobernador en el año 2015. Hoy funge como integrante del directorio del Partido Conservador en el Tolima.

Tragedias de las que debe aprenderse y que finalmente los órganos de control y la veeduría ciudadana exijan cuentas a sus gobernantes, los sancionen si es del caso, y que haya más precisión y calidad en las obras para las firmas de ingeniería que licitan por todo el país.

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