Esto es Halloween

Luis Carlos Rojas García

Hace unas semanas, la incertidumbre por la celebración del día de los niños, día de las brujas, de los muertos o Halloween, se había apoderado de la gente de esta tierra fría ya que, quienes acostumbran a celebrar esta fecha, no sabían a ciencia cierta si podrían salir con sus hijos a pedir dulces; y no era para menos su preocupación, el Covid-19 auguraba que eso no sería imposible. Sin embargo, días atrás el Gobierno anunció que la celebración se llevaría a cabo, siempre y cuando, se tomaran algunas medidas.

Pues bien, a diferencia de otros años en donde algunos barrios adornaban sus casas y calles con un estilo muy original, sin mencionar los desfiles de disfraces espectaculares, este año no se pudo y no se puede hacer nada de eso. Dicho en las palabras del militar aquel: ¡Cómo nos cambia la vida!

En la noche de brujas las familias podrán salir, pero, el gobierno ha sido bastante claro, solo el núcleo familiar, nada de reuniones, nada de vecinos, amigos y mucho menos, niños aglomerados cantando o pidiendo dulces. A esto se suma que la Policía intensificará su trabajo para hacer cumplir la ley. En este orden de ideas, quien no cumpla se hará acreedor a multas.

También, es obligatorio que los chicos usen máscaras y por si fuese poco, las personas no pueden salir de sus barrios a los barrios vecinos; deben estar cerca a sus viviendas. Para hacer un poco más particular el asunto, el frío este año llegó antes de lo esperado. Las temperaturas bajo cero han venido golpeando al otoño impidiéndole llegar a su final en calma. Entonces, no es raro ver una avenida poblada de árboles con hojas amarillas que se desvanecen con el viento a un lado, y en el otro, los chamizos descubiertos esperando la nieve.

Como sea, el Coronavirus lo ha hecho de nuevo. En la noche de Halloween las brujas, los fantasmas, los monstruos, Drácula, el hombre lobo, la momia y otros más, no saldrán a asustar nadie porque existe el rey de todos los monstruos, capaz de acabar con la vida de cualquier persona y más famoso que cualquiera de los personajes antes nombrados, anda suelto.

Entre tanto, a cientos de kilómetros de distancia, un monstruo más brutal y folclórico que el mismo Coronavirus sigue haciendo se las suyas. Tiene tanto poder esta bestia que fue capaz de aplanar la curva de la pandemia sin mostrar resultados reales, tan poderosa es que, de una sola mordida, puede desaparecer los recursos, las ayudas, los testigos y más. Pero, esa es otra historia.

Por el momento, seguiremos replanteando nuestros hábitos y costumbres porque, si cuando llegó la tecnología se comenzó a hablar de cambiar muchas cosas, entre ellas los modelos de educación, imaginémonos ahora que una pandemia, de la mano de los de arriba, nos regula hasta la manera de caminar o… de disfrazarnos.

Por: Luis Carlos Rojas García, escritor.

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