Fiscalía mira hacia el Tolima en proceso por muerte de Galán

Luis Carlos Galán

Luis Carlos Galán

Recordemos que Luis Carlos Galán Sarmiento, siendo candidato presidencial y en plena campaña, fue muerto en el municipio de Soacha, departamento de Cundinamarca, en las primeras horas de la noche del 18 de agosto de 1.989, hecho que conmovió al país y que llevó a que el presidente de la republica Belisario Betancourt tomara medidas urgentes y extremas a la luz del artículo 121 de la Constitución de 1.886 que consagraba “el estado de sitio”, como estado de excepción.

El diario El Tiempo (24-06-2014) da cuenta de una “resurrección” más del proceso penal que, desde entonces, se adelanta por ese triste y desgraciado acontecimiento, al cual han sido vinculadas distintas personas, por distintos motivos y se ha puesto oídos a distintas versiones sobre el mismo, al estilo de lo que sucedió en su tiempo con el proceso penal por la muerte del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán acontecida en Bogotá el 9 de abril de 1.948.

En lo que respecta al Tolima, un antiguo servidor del desaparecido DAS con la ayuda de una débil mental vendedora de apuestas, por razones inexplicables, creó la denominada “leyenda de la Alsacia” que ahora se proyecta, rumbo al norte, a la hacienda del exgobernador del Tolima Álvaro Sierra.

La “leyenda de La Alsacia” fue recogida como versión cierta por el periodista Alonso Salazar, quien escribió un libro titulado Profeta en el Desierto: Vida y Muerte del Luis Carlos Galán (Editorial Planeta, Bogotá 2.007), que recoge entre las páginas 158 y 159 dicha leyenda, sin beneficio de inventario, sobre la cual muchas personas han declarado y de acuerdo con la información publicada en el diario bogotano serán llamados a declarar, además del exgobernador Álvaro Sierra, Juan Benito Rodríguez (sobrino de Gonzalo Rodríguez Gacha), Alfonso Parra Pérez, Gabriel Arcángel López Ramos, Édgar Prieto Higuera y Artemio Olarte, puesto que dicha leyenda llevó a que el sacrificado Luis Carlos Galán, como presintiendo su trágico destino, días antes de su muerte le hubiera dicho al círculo íntimo de sus colaboradores que si algo le llegara a suceder, el dijeran a las autoridades que miraran hacia el Tolima, enunciado que, al parecer se convirtió en verdad irrefutable, con distintas consecuencias, entre otras, la sentencia condenatoria que purga, desafortunadamente, el dirigente político del Tolima, Alberto Santofimio Botero.

De todas maneras, como quiera que hoy en día la Fiscalía General de la Nación está dirigida por el exmagistrado de la Corte Constitucional Luis Eduardo Montealegre Lynett, tenga la suficiente rigidez científica, desde el punto de vista jurídico, para que tome las decisiones que sean del caso, sobre la “leyenda de la Alsacia”, su origen y los propósitos de la misma, partiendo de la personalidad del creador de este infundio que ha comprometido a muchas personas en el departamento del Tolima, para que se descubra la verdad, la tranquilidad llegue a la familia del inmolado dirigente político, su memoria y su ejemplo perdure entre nosotros y su alma por fin descanse en paz.

Por: Rafael Aguja Sanabria, abogado penalista, docente universitario.