Gerencia de la Ciudad II

ALBERTO_DELGADO

Hoy podría escribirles sobre la decisión de la Corte de la Haya en donde perdimos buena parte de nuestra soberanía; o podría escribirles sobre la reforma tributaria y su impacto en la economía local; pero son tantas las situaciones injustas en nuestra querida ciudad de Ibagué que hoy, como en el artículo anterior, me quedaré como local tocando otro tema de gerencia política.

Toda ciudad (sin excluir a Ibagué, aunque no lo tenga), debe tener una política y un plan de movilidad; además de la enorme cantidad de huecos que obstaculizan el flujo adecuado de los vehículos, varios semáforos de la ciudad no funcionan bien y los que funcionan están programados para generar tremendos trancones, es el caso del semáforo situado en la carrera 5ta con calle 15 el cual solo dura en verde 25 segundos para los carros que van bajando. El flujo de vehículos por esta vía es tan alto que los escasos segundos no alcanzan para permitir que se descongestione el lugar y por el contrario un ciudadano puede tardar entre la carrera 5ta con calle 10 hasta este semáforo más de 25 minutos, eso significa 5 minutos por cuadra. Historia similar pasa con el semáforo de la calle 42 con carrera 4ta, en donde las personas que provienen de la Universidad del Tolima solo tienen 10 segundos para poder pasar esta intersección. Atravesar 2 cuadras desde la Universidad hasta el dichoso semáforo puede tomar más de 15 minutos.

Una de las funciones de la gerencia política es la de propender por el buen uso de los recursos, lo que se logra a través de la aplicación de políticas económicas y gerenciales que busquen mejorar el nivel y calidad de vida de los humanos. En este sentido, es clara la importancia de la política económica y política gerencial en la existencia cotidiana de todos los seres.

Siguiendo con el tema inicial, en Ibagué están prohibidos los giros vehiculares a la izquierda. Esta determinación no es nueva en el mundo: en Estados Unidos, por ejemplo, esta regla opera hace bastantes décadas. La diferencia radica en cómo opera en el país del norte. Veamos: cuando un auto necesita hacer un giro a la izquierda y éste no es permitido, lo hace girando hacia un puente o un túnel construidos para facilitar esta acción. Pero nunca es prohibido girar a la izquierda donde existe un semáforo, dado que “para eso existen” ni tampoco en vías estratégicas que por su gran flujo vehicular, se debe descongestionar hacia otras vías alternas,es decir, permitir el flujo vehicular hacia la mayor cantidad posible de áreas.

En Ibagué funciona de este modo: si usted se encuentra en la carrera 5ta con calle 20 y necesita dirigirse hacia el barrio Interlaken que se encuentra a dos (2) cuadras, debe hacer lo siguiente: desplazarse por la 5ta hasta la calle 24 (aquí van 4 cuadras), girar a la derecha hacia la calle que se encuentra entre la 5ta y la 4ta tamaná, y regresar a la 5ta con 25 donde se encuentra el semáforo (aquí van 7 cuadras). Como no puede hacer giro a la izquierda para tomar la 5ta subiendo, entonces debe seguir hasta una calle aledaña a la 5ta, girar luego a la izquierda y buscar de nuevo la 5ta en la 24. Después subir hasta la 19, girar a la derecha donde se encuentra un semáforo que da a la carrera 6ta… Al pasar la 6ta, usted, querido conductor, se encuentra en Interlaken… Y para lograrlo recorrió diecisiete (17) cuadras, distancia cercana a dos (2) kilómetros. Esta cifra, en términos porcentuales, nos dirá que usted se gasta en promedio un 850% más de tiempo, combustible, distancia, para llegar a la misma parte.

Ejemplos sobran, pero los ciudadanos de Ibagué los conocen de sobra (pregúntenle a los taxistas).

De todo ello puede surgir una pregunta un tanto sospechosa: ¿No será que todo el tráfico está diseñado en Ibagué para que usted, señor conductor, consuma más combustible, con su correspondiente sobretasa, para garantizarle mayores ingresos al fisco de la ciudad?… ahora los trancones son peores y el despilfarro de combustible (mal uso de los recursos) le está costando a la ciudadanía una buena parte de sus ingresos, ¡que buena parte van al fisco de la ciudad!… pero un momento ¿si tienen más ingresos, entonces porqué dicen que no tienen dinero para el mantenimiento de las vías? Algo raro está pasando, no se evidencia soluciones a la movilidad de la ciudad, la malla vial cada día está peor… y ¿nuestro gerente?… dicen que viajando y que además a él, no lo eligieron para tapar huecos (léase infraestructura vial)… me pregunto ¿para qué lo elegimos?

Por: Alberto Delgado Cortés

Economista Universidad La Gran Colombia
Posgrados en:
*Docencia Universitaria
*Ciencias Políticas 
*Administración de Empresas
MBA Magister en Administración de Empresas Universidad Viña del Mar, Chile.
Coordinador de Posgrados, IDEAD. Universidad del Tolima.
*Las opiniones y escritos son exclusivos del autor y no comprometen a la Universidad del Tolima, ni A la Luz Pública.com 

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