Gremio de los escribientes: otros afectados por la pandemia en Ibagué

Imagen: archivo particular.

Es casi seguro que el tránsito a la virtualidad acabará por diezmarlos.

Hace casi cuatro meses no se escucha el repiquetear de las viejas máquinas de escribir, los corrillos de clientes buscando asesoría legal; o la mera tertulia que se armaba entre ellos al calor de un tinto callejero cuando el trabajo escaseaba.

Los escribientes ahora trabajan desde casa y algunos ofrecen sus servicios en avisos clasificados o en el voz a voz de los vecinos, esperando retomar el ritmo de antes, o los ingresos, tan necesarios en estas épocas de crisis.

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Y ahora que volvió a laborar la Rama Judicial es probable que más de estos trabajadores de antaño desaparezcan o cambien de vocación ya que cualquier trámite ante autoridad judicial debe hacerse vía correo electrónico y con documentos escaneados, algo que es ajeno a ellos e incluso a la misma clientela que los requiere.

Es incierto el futuro de los escribientes, de muchos oficios y emprendimientos que la pandemia se llevó…

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