Ibagué en manos de la delincuencia

Fotoilustración.

Una seguidilla de robos y asesinatos, cometidos principalmente por sicarios en motos, ha sacudido durante el mes de mayo a Ibagué lo que ha puesto en alerta a las autoridades.

El último crimen sucedió este martes contra Carlos Eduardo Castro Trujillo y su esposa Luz Alejandra Fiquitiva, ultimados a bala por delincuentes armados.

El ataque sucedió en la carrera Quinta con calle 19, cuando la pareja pasaba frente a la iglesia El Carmen, en la zona céntrica de Ibagué.

Testigos narraron que los delincuentes se bajaron de una moto y sin contemplaciones dispararon sus armas de fuego, primero, contra la señora, y luego contra el conductor cuando trató de bajarse.

“A ella le dispararon de frente, por el parabrisas”, dijo un testigo y agregó que la ciudadana murió en el vehículo tras recibir al menos seis tiros, mientras que su compañero fue ultimado de dos impactos y fue llevado a una clínica donde falleció cuando era atendido.

El 15 de mayo pasado también fue asesinado el dragoneante del Inpec César Augusto Leguizamó Frankis, atacado a bala cuando se disponía a tomar una buseta para ir a su casa. El crimen ocurrió cerca de la entrada principal de la cárcel Picaleña y no hay capturas.

Eso no es todo. En mayo también fue asesinada la joven Laura Daniela Santos Aya cuando viajaba en su moto entre Chapetón y la vereda Cay, de Ibagué.

Un desconocido le descargó todas las balas del revólver cuando ella se desplazaba en su motocicleta marca Honda de placa AEB 57E.

Laura Daniela, de 22 años, vivió en el barrio Venecia. Había terminado contaduría pública en la Universidad del Tolima donde hizo sus estudios becada.

Esposos asesinados en la carrera Quinta. Foto: Ecos del Combeima.

También cayó víctima de las balas asesinas Jaime Rodríguez Ramírez, al parecer exintegrante de la banda Los Colmena. El crimen sucedió en la carrera tercera sur con calle 32 del barrio Las Brisas. Era conocido con los alias de ‘El Tuerto’ o ‘J’ y registraba varios hechos delincuenciales.

El pasado 10 de mayo también fue asesinado el ciudadano Ever Jiménez quien recibió varios cuando se encontraba en la vereda Alto de La China, de Ibagué. El homicidio sucedió en medio de una riña por lo que su familia exige justicia.

A todo esto se suma el asesinato a sangre fría de Óscar Javier Vargas Motta, quien recibió un disparo en el pecho. El crimen sucedió a comienzos de mayo en la invasión El Oasis.

Otro hecho delincuencial de gravedad ocurrido en mayo fue el robo a la carnicería El Normando en la calle 14 con carrera Primera.

Los delincuentes entraron por la parte posterior del local, desactivaron las alarmas y con sopletes abrieron tres cajas fuertes del propietario de la carnicería, Alberto Aragón, a quien despojaron de 200 millones de pesos en efectivo.

A todo esto se suman situaciones de atracos y robos en el Panóptico de Ibagué donde bandas de delincuentes se apoderaron del lugar.

Días atrás un estudiante fue herido en una pierna con cuchillo al que también le robaron dinero y el celular.

En abril, también lanzaron una granada en el barrio Fenalco, dejando heridos a una pareja de esposos; y días después, el mismo afectado en el primer hecho fue baleado por pistoleros en el barrio Departamental.

“Estamos en manos de la delincuencia”, es la frase que más se escucha en la ciudad debido al alto número de asesinatos, robos y actos delincuenciales.

Todas estas situaciones suceden pese a que la Policía ha realizado capturas y operativos contra el crimen organizado que, parece, no quiere detenerse.

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