‘Juan Camilo’, no regresará a su casa

Así está Juan Camilo

Así está Juan Camilo

En segunda instancia, el Tribunal Superior de Ibagué ordenó que el mono cariblanco siga en custodia de Cortolima.

Un mono cariblanco, de unas 10 libras de peso, llamado Juan Camilo, copa la atención de los tolimenses luego que un Juzgado ordenara a Cortolima devolverlo a su dueña, la ciudadana Elizabeth Acosta.

Tras un fallo de tutela el Juzgado Sexto Laboral del Circuito de Ibagué ordenó en octubre la devolución del mono amparando la protección al debido proceso solicitado por la ciudadana.

La historia de Juan Camilo, que solo toma leche, come frutas, verduras, pechuga y hasta ve televisión y duerme con cobija térmica, comenzó en el año 2001 cuando la señora Elizabeth Acosta se lo compró a un grupo de jóvenes que lo maltrataban.

“Para evitar más maltrato, mi mamá compró el mico en 120.000 pesos y lo llevó a vivir con todos en la casa”, afirmó Yenifer Ferreira, y agregó que “Juan Camilo era como un hermano, como un miembro más de la familia”.

El animal vivía en una jaula amplia y se convirtió en el centro de atención de la familia Acosta Ferreira, que le ofrecía todos los cuidados y atenciones.

Incluso, los vecinos y habitantes del barrio La Libertad llegaban a la casa de Acosta con la única finalidad de admirar y ver saltar el mico.

“Es un animal hermoso, es juguetón, salta y ríe”, dijo un habitante de La Libertad.

Cuando la familia quiso entregarlo a Cortolima la Corporación Ambiental decidió dejarlo bajo custodia.

“Afortunadamente en el 2006 Cortolima nos lo entregó bajo custodia y el cariño y los cuidados crecieron hacia el mono”, dijo Yenifer.

A comienzos de septiembre fue decomisado por Cortolima y desde entonces Elizabeth Acosta a punta de tutelas y toda una batalla jurídica busca el regreso a casa del animal.

“Nosotros esperamos que Cortolima nos devuelva a Juan Camilo, ese animalito es la felicidad de la familia”, dijo Yenifer Ferreira.

Juan Camilo, y su familia en Ibagué.

Juan Camilo, y su familia en Ibagué.

Cortolima señaló que impugnó el fallo de tutela pues su deber es proteger la fauna silvestre.

“El fallo de segunda instancia ratifica la decisión tomada por Cortolima en el sentido de que no hubo vulneración del debido proceso toda vez de que se procedió a dar debido cumplimiento al fallo de primera instancia con la entrega material del individuo, sin embargo en igual sentido se procedió a su reubicación inmediata…la sentencia del Tribunal lo que establece es que Cortolima garantizó el debido proceso al accionante y el procedimiento que realizó está ajustado a los parámetros de las normas ambientales”, explicó el jefe de la oficina jurídica de Cortolima, Ramón Sánchez Cruz.

“Según Ordenanza de la Asamblea, Tolima es un territorio libre de maltrato animal”, dijo Jorge Enrique Cardoso, director de Cortolima, y agregó que “el núcleo familiar no ofrece ni cumple los requisitos de tenencia de animales”.