Juegos de niños

Luis Carlos Rojas García

Luis Carlos Rojas García

“Estoy preocupada, varios de los estudiantes me han manifestado que se están haciendo cortes o sea, se sacan sangre ¿Puede creerlo? Se cortan en los brazos, las piernas, el estómago. Primero fue una niña, me la trajo una de las profesoras para que la atendiera la psicóloga del colegio. Al principio pensé que era algo pasajero, pero luego esa situación se expandió como una epidemia. Le ruego el favor que si va hablar del tema no mencione a la institución, esto es un asunto delicado y debemos tratarlo con mucha discreción. Usted entenderá”.

La confesión de la directora me deja sorprendido. Atrás quedaron esos juegos de la infancia en donde la cuerda, la rueda de pan y canela, el escondite, el tío rico y demás, eran una verdadera diversión para los chicos de la época. En estos tiempos modernos los niños juegan a otra cosa, a otros juegos, unos en donde el sexo, la violencia y la autodestrucción tienen un nombre: “La Internet y sus redes sociales”, que de sociales no tienen si no el nombre, ya que en gran medida, parte de todos esos fenómenos con los que nos encontramos hoy, tanto en la sociedad, como en la misma escuela, tienen que ver con un mundo virtual que ha hecho a los seres humanos unos completos narcisistas indolentes y miserables.

Desde que la Internet llegó a manos de los ciudadanos del común nuestras vidas cambiaron por completo. Ya no es raro ver que niños, jóvenes y adultos se han venido transformando en una especie de zombis inimaginables para cualquier guionista de Hollywood o del cine independiente. Lo más triste de esto, es que se acepta como si nada, porque para muchos eso es “normal”.

Ahora bien, lo que están experimentando los niños de esta historia, junto con los maestros y directivos de la institución educativa se conoce en psicología como: Conductas Autolesivas (lesión a uno mismo) y es una de las tendencias más peligrosas que tienen cientos de niños y jóvenes como supuesto método de afrontar los problemas de casa y del colegio. “La niña que le cuento me dijo que se está cortando porque tenía muchos problemas y que ella no era la única, otros compañeros también lo estaban haciendo”, me cuenta la angustiada directora.

Hasta donde se tenía información, el asunto de cortarse era típico de la comunidad o tribu urbana denominada Emo, quienes se flagelan como una forma de liberarse con el dolor o de expresar amor mediante el mismo. Por otro lado, hay otras tendencias que tienen que ver con el placer y otros problemas psicológicos que desarrolla el ser humano; pero los chicos que están tomando esta alternativa no lo hacen propiamente por tener problemas, de hecho, lo están haciendo porque lo han aprendido en alguna red social, en algún grupo, en un portal incitados por otros chicos y por pervertidos que se hacen pasar por niños y lo que es peor, lo están haciendo para poder entrar en la moda.

Así es, “Cortarse” como se le conoce a este método, es una moda, una espantosa moda que puede llevar a otras conductas más peligrosas o incluso, por un mal corte en el cuerpo, a la misma muerte, ya que los chicos están utilizando bisturís, tijeras y todo tipo de objetos corto punzantes. Lo que muchos no sabes es que una vez que el cuerpo se acostumbra a estas sensaciones, seguirá pidiendo más y más, como el efecto que produce el alcohol o cualquier tipo de alucinógeno y si no tienen cuidado pueden adquirir infecciones o cortarse más de la cuenta. El problema es serio, tan serio como el denominado Ciberbullying al que le han restado importancia en muchos lugares por creer que se trata de cosas de niños pero que lamentablemente ya ha cobrado muchas vidas.

Curiosamente, las denominadas TIC (Tecnologías de la información y la comunicación) son el boom de la educación moderna. Universidades, colegios y escuelas basados en lo que el gobierno denomina como una alternativa de acercarnos al mundo tecnológico, hacen hasta lo imposible porque los profesores y adultos aprendan un poco sobre este conocimiento. Sin embargo y como suele suceder, los chicos van siempre un paso más adelante, es ahí en donde se ha cometido un grave error, creer que educar es cuestión de dar un click o que a los chicos se les puede dejar todo el día frente al ordenador ya que la televisión no les resulta tan atractiva.

La educación de ahora atraviesa por uno de los momentos más críticos de la historia de la humanidad. No obstante, pareciera que las notas siguen siendo lo más importante en el caso de la escuela y en la casa ni hablar, los romances, las peleas, la ropa, los aparatos y demás ya no dan espacio para educar a nuestros niños. No deja entonces de ser extremadamente preocupante esta situación. Los peligros de la red dejaron de ser un mito, ahora son una realidad y cada día que pasa toman más fuerza. Depende de cada uno de nosotros tomar el control para dar solución o sencillamente ser parte del problema.

Por: Luis Carlos Rojas García, escritor, cineasta.