La debacle de los tolimenses en el Distrito de Bogotá

Guillermo Alfonso Jaramillo, Hugo E. Zárrate, Freddy Pérez y Jairo Acosta.

Guillermo Alfonso Jaramillo, Hugo E. Zárrate, Freddy Pérez y Jairo Acosta.

Se revelan detalles de la caída en desgracia de coterráneos en el gobierno de Gustavo Petro.

Por un lado, la salida de Hugo Ernesto Zárrate de la secretaria de Gobierno del Distrito, obedeció a que estaba llenando la dependencia con contratistas de filiación conservadora y uribista, y no con gente afín al movimiento Progresistas.

Petro, tenía en capilla a Zárrate, pero con la crisis cardíaca que sufrió el funcionario, se postergó su salida.

Por otro lado, en varias dependencias de la Alcaldía de Bogotá, se distribuyó un panfleto contra los funcionarios tolimenses, acusándolos de graves casos de corrupción y de amiguismo en puestos y contratos. La misiva, señala que mes a mes, un delegado hacía ronda por contratistas y funcionarios, y lista en mano, les cobraba a unos quinientos mil pesos, y a otros un millón, por el favor de haberlos puesto en la nómina estatal de Bogotá.

En el Distrito, trabajaron hasta hace poco, además de Hugo Ernesto Zárrate, el abogado Gonzalo Parra González; el ingeniero Freddy Humberto Pérez, exsecretario de Desarrollo Físico del Tolima, y exdirectivo de Coormagdalena; Jairo Alberto Acosta Pava, exalcalde de Piedras y exconcejal de Ibagué; Henry Rodríguez Pinzón, exconcejal de Ibagué, entre otros.

Todo esto, terminaría afectando la precandidatura a la Alcaldía de Bogotá de Guillermo Alfonso Jaramillo, bien sea por acción u omisión, ya que los amigos que este terminó recomendando, no dejaron bien parado el nombre del Tolima en la capital del país.

Además, Jaramillo no goza de mucha estima al interior de Progresistas, ya que cuando fue nombrado secretario de Gobierno de Bogotá, hizo barrida de militantes de izquierda y de amigos del exsecretario Guillermo Asprilla.

Jaramillo incluso despidió al tolimense Alfonso Cabrera, militante de la vieja guardia del M-19, que laboraba en el Distrito. Tampoco se explica cómo, un uribista del Tolima como Ever Navarro, terminó con contrato en Bogotá, cuando está en orillas opuestas de la política promulgada por el alcalde Petro.

Sobre ese tema, el diario El Espectador se había ocupado de la progresiva llegada de tolimenses al Distrito, y elaboró una nota de prensa donde bautizó a este grupo como el ‘Cartel de la Lechona’.

Ese Cartel, se ha extendido también a dependencias de la Gobernación del Tolima, donde trabaja Yolanda Corzo, secretaría Administrativa, y quien es la esposa de Nayid Salazar, viejo camarada del médico Jaramillo Martínez.

Con todo este panorama, no la tiene fácil Guillermo Alfonso Jaramillo que busca hacerse elegir en Bogotá como alcalde. Si este fuera capaz de sacudirse y denunciar las andanzas de sus amigos, como lo hace con mafias y corrupciones ajenas, otro gallo cantaría para un líder que en el Tolima, y en el sentir de muchos, ha entrado definitivamente en franca decadencia.