La firma: de cómo el partido de los gremios, rapiña

Imagen tomada del portal New Point de View

Las elecciones en Ibagué y el Tolima el próximo 27 de octubre tiene un ingrediente particular: la definitiva salida del closet del partido de los gremios.

El partido de los gremios, al igual que sus pares tradicionales, tiene aspiraciones en seguir gobernando a Ibagué y al Tolima entero, por ahora en cuerpo ajeno, pero en un futuro mediato con algune de sus ungidos, o lo que el partido nos vende de  tanto en tanto como seres excepcionales bajo el repetitivo remoquete de “hechos a pulso”.

La reciente fotografía de los candidates a la alcaldía de Ibagué (Caracol Radio servicio informativo septiembre 24 de 2019) firmando una especie de Pacta sunt servanda (el contrato obliga) con el partido de los gremios, no puede describir mejor el ansia de seguir en cogobierno (o gobierno pleno, según sea la ética del o la electa alcaldesa) del partido de los gremios, con otra particularidad: los ocho candidates que asistieron, todos son empresarios, con más o menos capital y con doble militancia en el partido tradicional y en el de los gremios según convenga, incluso para el único que no asistió, el empresario radial Rubén Darío Correa.

¿Pero quienes conforman al partido de los gremios? Bueno, de una parte los firmantes contractuales junto a los candidates: la Cámara de Comercio de Ibagué, en cabeza de la Junta Directiva, el Comité de Gremios Económicos del Tolima, el Colectivo Ibagué Como Vamos, la Comisión Regional de Competitividad y Observatorio Regional de Mercado de Trabajo (portal CCI septiembre 26 de 2019).

De otra parte, los poderosos gremios agrícolas: Comité de Cafeteros, la sucursal tolimense de Fedegan, Fedearroz, Fenavi, Fenalce, entre otras, más los poderosos  y misteriosos propietarios foráneos de ese sector urbano de Ibagué autodenominado la “milla de oro” y de la extensa zona rural bautizada como zona franca, metros más abajo del centro poblado de Picaleña hacia la antigua salida a Bogotá.

Sin embargo con o sin firma contractual con los actuales o los pasados candidates, el partido de los gremios desde décadas conserva socarronamente sus cuotas de poder en todas las instancias y entidades con decisiones públicas (o por lo menos así lo dice la Constitución), para citar solo algunas con abultado presupuesto público o decisión sobre el mismo: el Consejo Municipal de Planeación de Ibagué, la Junta Directiva del Ibal, el Consejo Superior de la Universidad del Tolima y el Consejo Directivo de Cortolima.

Por lo anterior, el partido de los gremios como sus pares tradicionales, ha recibido y recibe prebendas del Estado, así se esfuercen en negarlo. Es más, han redireccionado al Estado de Ibagué y el Tolima para su propio beneficio.

Así que su canto nibelungo del (des) empleo ibaguereño y tolimense, supuesta cuota Litis de sus remanadas firmas de todo tipo de pactos con los que pudieran salir electos o quienes ya fueron gobernantes, es solo eso: una de sus tantas cartas marcadas.

La prueba la tiene el mismo DANE, donde se aprecia cómo mucho antes (1984 -1994) que a las cámaras de comercio se les diera sus exagerados poderes notariales (1994), el desempleo no se mantuvo tan estable por encima del 10 % como si lo ha hecho al alza desde 1995 hasta hoy, tal se evidencia en esta grafica del Banco de la Republica al comparársele con el de otras 11 ciudades (¿Por qué el desempleo en Ibagué ha sido tan alto?, Hugo López, BanRepublica, agosto 2007):

Otra evidencia que nos da el Banco de la Republica y que desvirtúa el sonsonete discursivo del partido de los gremios, es que al observar desde el año 2000 en adelante (gobiernos de Pastrana Arango y  de Uribe Vélez), el desempleo en Ibagué subió y se mantiene a niveles extraordinarios y eso a pesar de los seis billones de dólares que los gringos le metieron a la guerra colombiana y a los miles de millones de pesos dados por dichos dos expresidentes a la tal “competitividad” y que los militantes del partido de los gremios supieron y saben beneficiarse, sin contrapartida alguna para la sociedad en general.

La rapiña del partido de los gremios, con lo público y lo social, llega a su máxima expresión con la reciente propuesta de uno de sus ideólogos a nivel nacional en entrevista con el periodista Yamid Amat: Jaime Alberto Cabal, quien sugiere sin vergüenza alguna, la eliminación de las horas extras nocturnas y los dominicales triples (Fenalco propone contratación por horas y salario mínimo diferencial, diario El Tiempo septiembre 30 de 2019).

Ya el partido de los gremios había logrado a su favor algo parecido en 2002 (Ley 789 del 27 de diciembre de ese año, análisis en el portal Las2Orillas), bajo la primera presidencia del señor Uribe Vélez y como se prueba en la gráfica del Banco de la Republica, su sonsonete de generación de empleo siguió siendo como hoy, su carta marcada para exigir firmas contractuales con los candidates de entonces.

Sea como sea lo firmado el pasado 24 de septiembre por ocho de los nueve candidates con el partido de los gremios, pudiera constituirse en una traición y en falta ética con sus propios electores, dado que la gran mayoría de estos son ciudadanos comunes y corrientes, sin empresa sin esperanza de poseerla, subempleados y tal vez desempleados, que esperan al menos de su candidate que no pacte con nadie el quitarles las horas extras y los dominicales que ya de por si les habían cercenado durante los dos gobiernos del señor Uribe Vélez, el cual acabó de enriquecer a los pocos pero poderosos militantes del partido de los gremios.

Si así como así, ocho de los nueve candidates van firmando pactos con el que sea sin preguntar o preguntarse, de llegar a ser Alcalde ¿Qué pudieran esperar los ciudadanos de a pie de Ibagué en pobreza extrema (más de 18 mil ciudadanos) o en pobreza monetaria (120 mil ciudadanos) según el DANE en 2018?

Solo resta decir que un candidate en Ibagué llega a Alcalde, con no menos de 60 mil votos de sus ciudadanos.

Por: Luis Orlando Ávila Hernández, Ingeniero agrónomo, propietario de la ex Tienda Cultural La Guacharaca.    

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