La guerra es la salida

Gustavo Pérez

Gustavo Pérez

Entonces la solución es seguirnos matando, seguir viendo muertos en los noticieros como si fueran los muertos de una película, es seguir sucumbiendo a los amos de la guerra para que en un conflicto armado perduremos gente en el poder y que mientras dan al pueblo pan, circo y bala; ellos puedan seguir acrecentando sus arcas.

Entiendo a muchos que sufrieron bajo el manto de la guerra, entiendo su odio, entiendo el que recriminen el accionar de los guerrilleros, entiendo que disfruten y celebren la muerte de cada uno de los participantes del otro bando, entiendo incluso que la felicidad sea mayor cuando los mutilan y mueren con mayor dolor, pero ¿eso no nos convierte en seres igual de despreciables? en seres que nos alegramos de la muerte ajena.

Tenemos un país que durante años ha vivido en guerra, nos la llamaron conflicto, ataques terroristas, narcoguerra. De nosotros depende acabar con ella, no seguir el juego, la solución no fueron ni serán las bombas y las balas, cada niño que por una bala no recibió un cuaderno; es un niño que al crecer puede tener un fusil, sigan creyendo que los que pensamos que la salida es la educación y la inversión social somos guerrilleros o soñadores o mariguaneros, castrochavistas y demás palabras despectivas. Porque el odio nos lo vendieron tan fuertemente que quien no piensa como la masa, es enemigo, hay que matarlo, anularlo, llamarlo imbécil, ignorante, vendido, ciego y demás, somos víctimas de un maniqueismo agresivo de mentes siniestras que juegan con nuestras vidas como peones en un ajedrez.

Si la solución es la educación, regalen cuadernos, hagan escuelas, paguen profesores y hagan inversión, si la salida es la guerra, cierren escuelas y abran campos de tiro, para que aprendamos a disparar y no a escribir, denos fusiles a todos y nivelemos la violencia en general, masacremos a los que piensen diferente, unifiquemos en un solo grupo a todos los enemigos como ya lo hacen los que ostentan el poder, “todo lo que está en contra de mi pensamiento es guerrillero” matémonos y quien quede de pie después de esta masacre que mire a ver si reconstruye un país o venden esto como lotes baldíos, pero tenga en cuenta que esos que promueven la guerra en Colombia, ni siquiera estarán acá, ya tienen casa en Europa o en Estados Unidos y mientras nos matamos ellos ganan por la venta de armas. Cuando ya estemos todos muertos ellos vendrán y tomarán lo que quieran, porque para eso ya invirtieron en la guerra.

Este domingo, vaya vote, elija a conciencia, no venda su voto ni por plata ni por odios, lea propuestas y elija al que más le convenza. El problema no es la guerra, el verdadero problema es la desigualdad, el hambre, la educación, el acceso a recursos, al capital.

Por: Gustavo Pérez, psicólogo, aspirante a magister en Estudios y Gestión del desarrollo.