La patrona del Cañón

La Virgen de Aránzazu

La Virgen de Aránzazu

Por los favores recibidos, la Virgen de Aránzazu se convirtió en la protectora del Cañón del Combeima.

En silencio, sin tener el reconocimiento que se merece, la Virgen de Aránzazu cubre con su manto a los fieles que acuden a ella. Ubicada en la vereda Tres Esquinas en el Cañón del Combeima, pesa 22 arrobas, costó $250 pesos y se encuentra allí desde el año de 1948.

Los habitantes de esta zona la consideran la patrona del Cañón y agradecen la tranquilidad con la que han vivido los últimos años.

Un novenario es el contrato que se debe cumplir al hacer una petición. Milagros y favores ha concedido a quien con fe, se acerque a su presencia. Bajo su cuidado, guardianes se esmeran día a día por el mantenimiento de la ermita. Miriam Hoyos, un ejemplo de dedicación y trabajo, es fiel a la virgen desde que tiene memoria. La mujer, visita a la madre de Dios todos los días y el sábado lo dedica junto a su esposo al mantenimiento del templo. La mujer, sin poseer cuello uterino, dio a luz a su única hija, y le otorga el milagro a la Virgen de Aránzazu.

Devotos de la Virgen

Devotos de la Virgen

Según sus devotos, cura el cáncer, sana trombosis, cuida artritis y cumple favores a los fieles que acuden a su santidad. Fernando Osorio, vecino de la virgen desde hace 49 años, ha presenciado cientos de milagros.

“Hace un mes bautizaron a un bebé ahí. Resulta que la madre sufría de cáncer y los médicos fueron claros, sobrevivía el bebé, no ella. Su esposo angustiado acudió al poder de la Virgen de Aránzazu, puso la vida de su hijo y su esposa en manos de la madre de Dios. Ahora, el hijo y su madre viven, y ella no sufre de cáncer” replica Fernando.

Así, hay un puñado de historias que confirman el poder milagroso de la protectora del Cañón.

Su fama se extiende fuera del país y dentro de él, desde Estados Unidos, Cali, Bogotá, Girardot y Huila, la angelical imagen recibe visitas de sus fieles feligreses.

La Virgen de Aránzazu y su hijo

La Virgen de Aránzazu y su hijo

Junto a la Virgen, el Cañón posee otra guía para los piadosos, ya que al padre Fredy Martínez, de Villa Restrepo, se le atribuyen también dones milagrosos y de sanación.

Conocida o no, la Virgen de Aránzazu seguirá cumpliendo silenciosamente por sus hijos.

Texto y fotos: Daniel Camilo Preciado Gómez.