La prensa del Ibagué bajo este gobierno de los renacidos: ¿la puta de Babilonia?

Doña Helen Thomas, la ética y culta reportera de la agencia UPI por mas de 50 años en la Casa Blanca

Y llena de periodistas y de locutores y de reporteros y de cronistas y de fotógrafos y de blogueros y de portales y de caricaturistas y de columnistas y de opinadores y de ilustradores y de saltimbanquis que se creen, tal como el que esto escribe – perdonarán la traqueteada de conjunciones (pero si aquí todo se hace en ese reino).

¿Y quién discierne? ¿Quién transige? ¿Quién escribe? ¿Quién redacta? ¿Quién acaso a diario levantará por décadas su dedo insinuador, inquisidor, incorrecto  ante el poder omnímodo, unísono, univalente, como lo hiciera por 50 años la hermosa e inteligente y añorada Helen Thomas? (una vez más, disculparan la abundancia de conjunciones).

Más importa (una vez más, como antaño, como en las mejoras épocas del Arnulfo y su horda y progenie de mancilladores y procaces) que la funámbula égida de cretinos(as) arropados de hípsters o millenials o si acaso de yupis en turbia copia, con la tablet o con el smartphone, asistan inanes a la unción del aquelarre de tartufos, de políticos mentís del concejo local, que es mucho decir, y su reciente lisonja de honras, de menciones, de titulación: ¡Que el más viejo! ¡Que el más desuso! ¡Que el más postrado! ¡Que el más lisiado!… tan bellacos…

Al fin y al cabo les aprendieron a sus patéticos cofrades de las emuladas tierras del Hidroituango: el nunca visto, el nunca destructor, el nunca usurpador, el nunca criminal.  Así es esto, copiar hasta la vileza.

El descreste.

La postura.

La docta ignorancia.

Solía cantar don Alberto Echagüe:

¡Dos dedos!,

Sos el rey de los afanos,

Si te cortaran las manos

Vos afanás con los pies…

¡Qué clase…!

Tenés pa´ tirar la lanza,

Si con dos dedos te alcanza

¿Para qué querés los diez? (Alberto Echagüe y la Orquesta de Juan D’Arienzo, 1970 RCA Víctor)

Cuando muere doña Helen Thomas en 2013, nadie desde entonces se ha sentado en su banca, que por 50 años ocupó en las ruedas de prensa de la Casa Blanca. Por respeto.  Aquello que perdimos hace tanto gracias a y por la prensa corporativa colombiana.

Una vez se le pidió a Fidel Castro que definiera la diferencia entre la democracia en Cuba y los Estados Unidos. “No tengo que responder las preguntas de Helen Thomas“, respondió el viejo revolucionario (The Guardian: Helen Thomas, veteran reporter: why she had to resign).

Sin llegar el siete de agosto, ya llegan los vientos de la lujuria, de la vileza, de la ignorancia, de la destrucción, del arribismo y de los levantados que gobernarán.

No es mucho pedir, pero lo renacidos que están prestos a gobernar, no merecen a una prensa y a unos periodistas premiados y no, como los del Ibagué.

Merecen a una prensa muy colmada de Aféresis, Alegoría, Aliteración, Anacoluto, Anadiplosis, Anáfora, Analepsis, Anástrofe, Animalización, Annominatio, Antanaclasis, Antífrasis, Antítesis, Antonomasia, Apócope, Aposiopesis, Apóstrofe, Argumentum, Asíndeton, Asonancia, Batología, Cacofonía, Calambur, Captatio Benevolentiae, Catacresis, Circunloquio, Cleuasmo, Clímax, Cohabitación, Communicatio, Commutatio, Comparación, Complexio, Concatenación, Concessio, Conciliatio, Correctio, Correlación, Cosificación, Cronografía, Datismo, Definitio, Demonstratio, Deprecación, Derivación, Derivatio, Diástole, Dialefa, Digresión, Distinctio, Distributio, Dubitatio, Ecthlipsis, Enálage, Encabalgamiento, Endíadis, Elipsis, Énfasis, Enumeración, Epanadiplosis, Epéntesis, Epífora, Epífrasis, Epíteto, Epifonema, Equívoco, Etopeya, Eufemismo, Evidentia, Exclamación, Expolitio, Falacia patética, Figura etimológica, Geminación, Gradación, Hipálage o Epíteto transferido, Hipérbaton, Hipérbole, Hipotiposis, Homeotéleuton, Idolopeya, Interpretatio, Interrogación retórica, Inversión de sujetos, Invocación, Ironía, Isocolon, Isodinamia, Lítotes, Metáfora, Metalepsis, Metátesis, Metonimia, Mixtura verborum, Onomatopeya, Optación, Oxímoron, Palindromía, Parábola, Paradiástole, Paradoja, Paráfrasis, Paragoge, Paralelismo, Parison, Paronomasia, Percontatio, Perífrasis, Personificación, Pleonasmo, Polisíndeton, Políptoton, Pragmatografía, Preterición, Prolepsis, Prosopografía, Prosopopeya, Prótesis, Quiasmo, Repetición, Reticencia, Retruécano, Reduplicación (retórica), Sarcasmo, Sententia, Sermocinatio, Silepsis, Símil, Simile, Sinalefa, Síncopa, Sinécdoque, Sinéresis, Sinestesia, Sístole, Subiectio, Synchysis, Tautología, Tmesis, Topografía, Traductio y de la Zeugma.

Son sus formas de lucha.  Y con esas nos bastará a nosotros los lectores, los escuchas, los videntes, los que le huimos y tememos a la sociedad de los iguales, de los correctos, de los dueños de la moral y de la motosierra.  A los vagos que estudiamos, que leemos.

¿Es mucho pedir el imitar mejor a doña Helen Thomas a cambio de las Vicky, de las María Isabel, de las Salud, de las Gurissati, o de su travestimos en los Néstor, en los Arizmendi, en los Gustavo, y en la prole de nefastos?

¡Feliz San Pedro!

Por: Luis Orlando Ávila Hernández, Ingeniero agrónomo, propietario de la ex Tienda Cultural La Guacharaca.

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