La ‘puerta giratoria’ en la Gobernación del Tolima y la Alcaldía de Ibagué

La puerta giratoria del Tolima

¿Dónde está el límite ético entre el ejercicio público y la política?

Las últimas renuncias para aspirar a cargos de elección popular se dieron en la Dirección de Rentas del Tolima.

Se fue el director de la entidad, Carlos Arturo Reyes, quien aspirará a la Asamblea. También salieron Pedro Antonio Bocanegra Zabala que buscará la Alcaldía del municipio de Piedras; y Fabio Rodríguez, al que no se conoce la aspiración política a la que le apunta.

Otros que renuncian en el gabinete seccional: Hugo Patarroyo, exdirector de la Casa del Tolima. Quiere Gobernación del departamento.

Días atrás el gobernador Luis Carlos Delgado le había aceptado la renuncia a la exsecretaria Administrativa Carolina Hurtado, quien aspira a la Alcaldía de Lérida; al igual que a Diego Murillo, de Infraestructura, que tiene intenciones de llegar a la alcaldía de Purificación. También se fue del gobierno seccional Rodrigo Páez Olaya, de Gobierno, quien manifestó su aspiración por la Alcaldía de Ibagué.

Y en Ibagué

Por los lados de la Alcaldía de Ibagué renunció Jhon Esper Toledo, quien busca ser el candidato liberal para el primer cargo de elección de la ciudad. Toledo estuvo a cargo de las secretarías de Apoyo a la Gestión y Bienestar Social.

Dio el paso al costado en el gobierno local, José Soto Baquero, exsecretario de Desarrollo Rural: aspira a la Asamblea.

Paulo Emilio Salas: dimitió a un cargo directivo en Infibagué para acceder a una curul en el Concejo de la capital, con un aval del movimiento Cambio Radical.

También dejó el gobierno del alcalde Luis H. Rodríguez, Henry Pava Ibañez, exdirector de la oficina del Sisbén, con serios cuestionamientos en su gestión, sobre todo en la adulteración de documentos. Pava busca cupo en la Asamblea del Tolima.

En la alcaldía de Ibagué también trabaja Carmen Sofía Bonilla, como secretaria de Apoyo a la Gestión. A Bonilla no le fue muy bien en las pasadas elecciones de Congreso cuando quiso hacerse con una curul a la Cámara de Representantes en la lista del partido Liberal. La dirigente política, ahora funcionaria (ambos términos le son aplicables), estuvo al frente de la dirección de Cortolima, por varios años.

Una contradicción, una condena…

El fallecido periodista Hernando Santos Castillo, hablaba que en el periódico El Tiempo existía una “puerta giratoria”, cuando periodistas y accionistas salían del diario a la política, o a los cargos públicos, pero regresaban a escampar cuando el veredicto de las urnas, o los cambios de gabinete, les eran adversos. Casos patentes: Luis Carlos Galán, quien fue periodista del diario y saltó al Ministerio de Educación; o el propio presidente Juan Manuel Santos, que cuando no estaba en algún ministerio oficiaba de columnista.

El tema no es de poca monta y cabe la reflexión de si los funcionarios que buscan incursionar en la política, desde que llegan a lo público montan un entramado de amigos, contratos, relaciones y ejecutorias, para con la recordación o las acciones estatales, lanzarse y que la gente los elija, sin preguntarse siquiera si su modus operandi raya con la ética, la moral, el decoro, y las buenas costumbres.

En Ibagué y el Tolima, quizá exista una puerta giratoria similar, y pareciera que se desbordan los límites o hay una línea muy delgada entre el verdadero ejercicio público, el oportunismo electoral, o viceversa.

No se puede distinguir claramente, y el ciudadano de a pie es probable que también se confunda el día que tenga que votar por el político que antaño le hizo un favor cuando era funcionario, el mismo que le inauguró una obra en el barrio, o al que visitaba en una mullida oficina, adornada y pagada con recursos públicos. Vaya ironía de esta Colombia nuestra en la que vivimos.

Por: Alexander Correa C., contador público, periodista, autor, codirector de A la luz Pública.