Las escuelas y colegios: ¡cambiarán!

Luis Carlos Avendaño

Luis Carlos Avendaño

Los medios de comunicación, con la asesoría de muchos duros de la educación, vaticinan acerca de cómo serán las escuelas y colegios en 20 ó 30 años en LoCombia. Poco hablan del fenómeno educativo “desde adentro”, desde quienes viven el video –como dicen los jóvenes- en que se ha convertido enseñar.

Estoy seguro que la educación cambiará, en lo que respecta a “lo que no se dice” en ningún artículo o noticiero. Estoy seguro que, por ejemplo, los educadores quienes intenten desarrollar metodologías creativas, novedosas, recursivas, hasta locas, -pero válidas para enamorar al educando con su materia- no serán más objeto de persecución por parte de sus propios colegas ni por sus jefes y no serán malinterpretados por sus estudiantes ni padres de familia. ¡Que si un profe se empelota o se da en la cabeza en las clases, ahí si la lleva!, pero si intentan salirse de la educación tradicional –lo he dicho mil veces: ella no es del todo mala- para acercar y generar conocimiento crítica, fomentar la actitud propositiva y la reflexión en clase, pues eso es otra cosa.

Estoy seguro que tarde que temprano, se tendrán más en cuenta las palabras de William Ospina (2012) en lo que respecta al tema del presente escrito: “La educación debería olvidarse un poco de su caudal de conocimiento listos para ser trasmitidos y detenerse más en los talentos que vienen ya incorporados en los seres que llegan a la escuela, porque es allí de donde saldrán finalmente grandes creadores” (La Lámpara Maravillosa, p.75).

Estoy seguro que algún día la función de un coordinador –del común- no será mostrar al final del año la cabeza en una bandeja de plata del docente que permitió que sus alumnos se pararan de cuando en cuando en clase, o del docente que le hizo frente a las clases magistrales y escolásticas: cual “falso positivo de la educación”. Esto en el marco de esas reuniones donde dicho coordinador suele decir…¡He aquí mi gestión del año, solicito saquen del Cole a este profe! Es posible que ese “profe” al que se refiere el o la coordinador(a) haya hecho cosas también rarísimas como publicar libros, artículos, investigaciones, ser reconocido por su labor dentro y fuera del país y hasta puede ser un verdadero peligro pa´l coordinador a quien le pueden correr la butaca.

Estoy más que seguro que un día, a lo mejor no muy lejano, habrá más tiempo para que los rectores se apersonen más de los asuntos del Cole y no deban mantener informados por medio de los profes mediocres que sostienen su contrato por la llevadera de chismes, no son estos personajes precisamente especialistas en pedagogía como especialistas en picar la lengua a sus compañeros pa´ llevarle cuentos al jefe, pa´ lamberlo y de paso sobrellevar una relación de mutuo beneficio.

Le apuesto a que, incluso, los educandos serán más tolerantes con sus pares diferentes en razón a su orientación sexual, origen, religión o raza. También nuestros pilos educandos dejarán mañas malucas, producto del ejemplo de la sociedad (se ve en Colegios públicos y privados) como tumbarse lapiceros y borradores de sus compañeros. Es más estoy convencido que en un tiempo no muy lejano, hasta los chicos mismos se revelaran, y dejaran de ser esclavos de sus aparatos tecnológicos. Al menos en el aula.

Incluso, y eso que sin consultar al maestro Orlandini ni a mi amigo discreto, el Gurú Larin Amaya Yelda, de seguro que en un tiempo no muy lejano, habrá una vacunación masiva pa´ todo profe colombiano contra el virus de la Educación Bancaria y no será delito que continuemos aplicando las palabras de John Lennon en las aulas: “puedes decir que soy un soñador/ pero no soy el único/ espero que algún día te unas a nosotros/ y el mundo vivirá como uno solo/”.

Por: Luis Carlos Avendaño Rojas, docente de inglés, caricaturista.