Liberalismo sigue sin reconocer responsabilidad política por debacle de Luis H. Rodríguez

Liberales del Tolima con el expresidente César Gaviria

Pese a que la colectividad tuvo amplias cuotas de burocracia en esa administración.

Con la tragedia sin acabar de las obras de los Juegos Nacionales y otros desafueros y actos de corrupción en el gobierno anterior, muchos han señalado que al partido Liberal le cabe algún tipo de responsabilidad por haberle concedido el aval a Luis H. Rodríguez, para que en 2011, y con 78 mil votos, se convirtiera en el alcalde de Ibagué.

Esta es la hora que los grandes cuadros del liberalismo no han pedido al menos excusas a la comunidad por haber llevado a Luis H. a la Alcaldía y que este ejecutara uno de los peores gobiernos que se recuerde en la historia de la capital tolimense.

Justamente en una entrevista con el diario El Nuevo Día, el senador Guillermo Santos se refirió al tema: “nosotros sí promocionamos el nombre de una persona que se nos antojaba creer que era un hombre capaz, que iba a hacer un excelente ejercicio, y todos sabemos el fiasco de la situación, diría que más por la inoperancia, por el adormecimiento político-administrativo de ese señor, a quien no le importaba un pito lo que estuviera pasando con Ibagué. Hay que reconocer que nos equivocamos en eso, lo he dicho, dimos el voto de confianza, lo respaldamos e infortunadamente la persona es buena hasta cuando quiere ser”.

Pese a que las relaciones de los liberales con Luis H. se agriaron cuando el exalcalde decidió jugársela con la candidatura de Jhon Esper Toledo, estos mantuvieron sus cuotas en la Administración, como es el caso de Francisco Montoya y Ramiro Arciniegas en la Secretaría de Desarrollo Rural; José Soto Vaquero, Infraestructura; Carmen Sofía Bonilla (Apoyo a la Gestión); y decenas de contratistas que representaban los intereses o por amistad al liberalismo local.

Y aunque las responsabilidades son individuales y seguramente Luis H. Rodríguez terminará sancionado por la Procuraduría, la Fiscalía, y otros órganos de control, lo cierto es que al liberalismo le cabe una responsabilidad política por haber elegido al exalcalde, y más aún, guardar silencio sobre los desafueros de esa administración para no ir a perder puestos, contratistas y burocracia.

Hoy, se está esperando más que un mea culpa de Guillermo Santos, el ‘renovado’ Jorge Eduardo Casabianca, o de Mauricio Jaramillo, pues el hecho de no hacerlo podría costarle a la colectividad en imagen, adhesión de cuadros frescos y renovados, y hasta en futuros procesos electorales perder el respaldo popular.

377 comments

  1. Que van a pedir disculpas!! Si continuan metiendo cuotas y contratistas, triste en lo que se convirtió el partido que representaba la mayoría en el departamento, en 8 años sólo dejaron atraso, elefantes blancos y ladrones con bolsillos llenos… que tristeza

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