Llegamos al pico, pero de la indisciplina

Andrés Currea

Los ciudadanos parecen no entender, parecen no dimensionar la gravedad de lo que está ocurriendo en nuestro país y ciudad.

Las cifras de contagio y muertos que han crecido exponencialmente en las últimas semanas, no son suficiente argumento para que los miles de ciudadanos indisciplinados entiendan de una vez por todas la magnitud del problema y hagan caso estricto a las recomendaciones de autocuidado, y obedezcan las acciones gubernamentales para evitar que crezca, aún más la pandemia en Ibagué.

No es posible que continúen las fiestas, las reuniones, los paseos y demás actividades que están prohibidas en todo el país para evitar más contagios y muertes. Llaman poderosamente la atención las imágenes de la secretaria de Salud de Ibagué, Jhoana Aranda, con megáfono en mano, retirando a un grupo de personas que estaban jugando fútbol y en otro sector a un grupo de personas que estaban en fiesta, es inadmisible que las autoridades tengan que estar detrás de las personas diciendo lo que tienen que hacer e impartiendo multas, como una opción para que los ciudadanos indisciplinados obedezcan las medidas adoptadas para enfrentar la pandemia.

En las calles de la ciudad es fácil ver las personas que no utilizan el tapabocas o los que lo utilizan de manera incorrecta, los que no respetan el distanciamiento de al menos dos metros entre otras imprudencias que son sinónimo de contagio y muerte.

Lo curioso de todo es que muchos de estos indisciplinados son los que más se quejan y critican las medidas, son los que se rasgan las vestiduras en redes sociales señalando lo que para ellos es exagerado, como las medidas de pico y cédula entre otras. Pero cuando las cifras crecen, también son los primeros en criticar al gobierno y señalarlo como único responsable por los contagios y muertes en la ciudad, cuando son ellos por su indocilidad los vehículos de contagio de la enfermedad.

Aplaudimos los esfuerzos de las administraciones departamental y municipal, que a través de diversas acciones buscan la protección de cada uno de los ciudadanos. Pero estas acciones se pueden empañar si se continúa con la indisciplina social.

Definitivamente la ignorancia y la necedad de muchos ciudadanos son el cóctel perfecto para aumentar el número de infectados.

Por: Andrés Currea Hernández
Comunicador Social – Periodista

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