Lo que deja la campaña política

Elecciones en Colombia

Elecciones en Colombia

Ibagué y los municipios tapizados de pendones, vallas y carteles. Tibias propuestas, risitas impostadas, abrazos pocos sinceros, y el pueblo obnubilado por las frases rimbombantes.

Esta campaña al Congreso, a ocho días de las elecciones, deja más sinsabores que resultados alentadores:

Sobreexposición de candidatos en programas radiales, televisivos, y publicidad en los eventos menos pensados. No contentos con pautar cuñas, los candidatos redondean con informes ‘periodísticos’ de apoyos, agenda y adhesiones.

Satisfacción en directores de medios y vendedores de pauta. En una emisora local, treinta segundos de una cuña política cuestan 45 mil pesos cada vez que suene, cancelados por adelantado, porque los impagos de Caicedo y otros, enseñaron a proveedores de políticos que no se les puede fiar.

Sospechosos sondeos de opinión que gana el candidato menos opcionado, pero el más forrado. Denuncias de manipulación y voto automatizado en los mismos.

Oportunistas propuestas que quizá no pasen de lo efectista de una frase. Ejemplo: el “No a La Colosa”, de Freddy Pérez.

Oportunismo de exservidores públicos que pregonan sus ejecutorias cuando estuvieron en lo oficial: “yo sí cuidé el medio ambiente”, Carmen Sofía Bonilla. Es decir, que al estar en la burocracia, actuaban pensando en su futuro político.

La caída de la máscara y de la fachada del Mira: Los medios locales que hicieron eco a las denuncias de los nacionales, estaban “poseídos por el Diablo”, según dijo la exconcejal de Ibagué Erika Ramos. Hay que seguirle ayudando a Erika cuando vaya a promocionar sus ‘sinceras’ ejecutorias.

La destapada de Carlos Edward Osorio: “ese edificio no es mío, no tengo ni idea quién lo construyó”. Ahora despacha en su mullida oficina de la calle 11 con Quinta, en la Torre Empresarial. Cosas de la mermelada oficial. Revisar listas publicadas de cuotas y ahijados.

La destapada de Jaime Yepes: lo vieron cuadrando alianzas con los alcaldes de Purificación, Ricardo Guarnizo, y de Coyaima Jesús Moncaleano, al calor de un tinto en el Ambalá y en la antigua Beneficencia. Revisar resultados electorales en esos municipios después del nueve de marzo. También maneja el Bienestar Familiar y el nombramiento de médicos en Caprecom.

La puerta giratoria: desde funcionarios y contratistas que renuncian un año antes, hasta exfuncionarios que se valen de amigos y recursos para hacer campaña. Y los gobernantes ayudando por debajo de la mesa. Si no logran la curul, los veremos de nuevo pelechando en lo público como si nada, ahorrando para las próximas elecciones.

Otro que pelecha: Alirio Urrego de la Unión Patriótica. Es fijo que se quema pero a él poco le importa. Mantendrá escoltas, camioneta blindada y subsidios estatales. Y si devuelven las curules a la UP, él entraría muy orondo. Mantener la democracia, maestro.

El miedo a debatir: los candidatos solo asistieron a escenarios propicios donde periodistas y moderadores les dejaban hablar a gusto y sin cuestionarlos. Ejemplo: Miguel Barreto no quiso debatir en una emisora con Alfredo Bocanegra, y mandó al diputado Ricardo Orozco. Jaime Yepes escurrió el bulto de enfrentarse con su contendor más fuerte en la lista de la U.

El reencauche de Jorge Tulio Rodríguez: el vilipendiado exalcalde de Ibagué anda muy contento promocionando al mejor de sus ahijados políticos, Carlos Edward Osorio. Tanto que abandonó las cabalgatas y los juegos de golf en el Campestre. El dueño de casi la mitad del Ibal, anda derrochando de lo lindo para garantizar el regreso de su pupilo al Congreso. La tienen difícil: Osorio, fue golpeado por el escándalo de la reforma política y la gente no lo olvida; en las elecciones de 2010 pasó raspando. No siempre mover plata en rama, aunque sea ajena y no duela gastarla, se traduce en votos contantes.

La implosión del Centro Democrático: el movimiento del expresidente Uribe no logró conectarse con el electorado, y muchos no lo ven logrando el umbral necesario para la Cámara. Al principio hubo confusión en la conformación de la lista. Unos entraban y salían. Se pensó que la candidatura de Pierre García, con el solo empuje de su apellido, lograría jalonar votos. Ahora llegó el exsenador Carlos García para ayudar. En el remate de la campaña trajeron a Uribe a la plaza pública, con blindaje especial para huevos y tomatazos.

Deserciones en la Alianza Verde: líderes y dirigentes que estaban con Jairo Acosta, se han ido para otras campañas, criticando la forma de hacer política del exalcalde de Piedras.

El cabeza a cabeza en el conservatismo: cuatro candidatos pelean por lograr una o dos curules. Todos afirman que sacarán diez mil votos cada uno: Choco, Bocanegra, Barreto y Cárdenas. Tristemente, los dos renglones femeninos son de relleno. Ni suenan ni truenan.

La lucha en solitario en el Polo: en el movimiento de izquierda, Nubia Russi, la defensora de víctimas y derechos humanos, se echó encima el reto de conseguir el umbral y mantener la representatividad del movimiento en el Tolima. Con pocos recursos, y propuestas interesantes, podrían dar la sorpresa si captan el voto de opinión de Ibagué y otras poblaciones.

Quemar a Rubencho: en la lista liberal es fijo que sale Ángel Gaitán, pues le están ayudando en la Gobernación y la Alcaldía de Ibagué. Jaramillo quiere quemar al Representante Rubén Darío Rodríguez Góngora, quitándole líderes y votos en Ibagué, con el resto de aspirantes de relleno. Si el exalcalde logra pasar habrá vencido a la maquinaria, la manzanilla, el caudillismo, y el perrero, cada vez más en decadencia, aunque así no lo vean otros.

La falta de escrúpulos en hacer denuncias y los medios locales en servir de caja de resonancia a ellas: Dorotea Laserna contra su hermano el senador.

Triste actualización de la lista de cuentas por pagar del candidato al Senado Luis Fernando Caicedo Lince.

El voto en blanco: el crecimiento de la intención de los electores de no sufragar por ningún candidato, debería servir de campanazo a los partidos, dirigentes y militantes sobre la reforma a sus propuestas, la reingeniería a sus tácticas y lo negativo de sus volteadas y acomodamientos.

El resto ustedes lo conocen bien: reuniones tediosas, alerta de traiciones y migraciones hacia otros aspirantes, inauguraciones sospechosas de obras, cumbres clandestinas. Líderes, periodistas, y otros que viven del auge electoral, andan molestos porque en esta campaña no vivieron la bonanza esperada. El nueve de marzo, de fijo, aparecerán los de la tula, el maletín, y los de las vueltas raras. Si usted vende su voto, su conciencia, garantizará el bienestar suyo y de su prole de momento, pero estará contribuyendo a que este remedo de democracia en la que vivimos, se siga perpetuando hasta el fin de los tiempos.

Por: Alexander Correa C., contador público, periodista, autor.

 

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