Los contrastes del deporte colombiano: lo bueno, lo malo y lo corrupto

Imagen: Jorge Iván Giraldo.

Para verdades, el tiempo.

Hoy es un día especial para el deporte Colombiano. Celebramos en la puerta de oro del país, nada más y nada menos, que los XXIII juegos centroamericanos y del caribe. Los cuales reúnen 37 países que disputarán medallas de oro, plata y bronce en 35 deportes diferentes.

Lo que se destaca más en estas justas deportivas, son los escenarios que construyeron para poder realizarlas en Colombia. Una ciudad maravillosa, ejemplo de la República, que pone en contexto las buenas administraciones públicas con una inversión de casi 504 mil millones de pesos para cumplir con el objetivo trazado. Barranquilla brillará esta noche como la tierra sin olvido, no solo por la luz de una llama olímpica que encenderá el comienzo de los centroamericanos, si no por sus habitantes, que siempre atentos con los turistas (tanto locales como internacionales) recibirán a más de 5.424 atletas.

Dicharacheros, mamadores de gallo, con “su avena y su pitillo” así son los costeños . Únicos en todo el sentido de la palabra, me faltaría darles más créditos de lo que significan esas personas para Colombia por su gran alegría y amabilidad con las personas que pisan su Arenosa.

Esta Costa Atlántica, seguro quedará a la altura de lo que le dejó la perla de América el pasado mes de noviembre. Cuando Santa Marta se vistió de gala para celebrar los XVIII Juegos Bolivarianos y dejar el listón en la cúspide, cuando los críticos del deporte de alta competencia se pronunciaron, decidiendo que habían sido los mejores Bolivarianos de la historia.

Pero Colombia tiene de todo, mientras que hoy se celebra en la mágica Costa Norte un evento de talla internacional. Hoy la zona centro sufre con una ciudad que ha sido golpeada por el sentido miserable de su política. Barranquilla hoy le da apertura a sus escenarios deportivos nuevos y remodelados. Ibagué cumple tres años y tres meses sin escenarios deportivos, con un lastre que contiene: deserción deportiva, sitios no aptos para entrenar, inseguridad, drogadicción, y lo más triste, desaparición de disciplinas deportivas.

Aquí en Ibagué los gritos de gloria deportiva no los desaparecieron a la fuerza, con mentiras y lo peor, cinismo, pues ya el tiempo ha dejado claro que no hay doliente, que somos entes con sentido particular. La Academia (Universidad del Tolima) ha hecho oídos sordos, las ligas deportivas han sido cómplices y los deportistas siguen pasivos con su manera de actuar. Y claro que se culpa, aquí no podemos seguir con la pasividad, alcahueteando los administradores (funcionarios públicos) con un posible voto futuro para que continúen usurpando el erario tolimense.

¿Cuantos años tienen que pasar de más, para aprender?

Nos han robado toda la vida en Ibagué. Ejemplos sobran (Panóptico, Acueducto Complementario, Federico Lleras, escenarios deportivos, etc.) Pero es tan grande el cinismo, que vemos la cosas a través de este adagio popular en la ciudad “En Colombia roban y hacen, pero en Ibagué se la roban toda y destruyen”.

Así somos, un entramado de errores sembrados desde una dirigencia política que acostumbró al pueblo a vivir con migajas, sometiéndolo a la miseria de ocupar los primeros puestos en Corrupción y desempleo.

En el tintero

Para todos los simpatizantes del Centro Democrático, y sus políticas (desde todo punto de vista, respetable posición) quiero dejarles en claro: que el señor Andrés Botero, sí estuvo en el empalme del deporte colombiano. Esto lo traigo a colación, debido al comunicado expresado por el doctor Francisco Mejía, donde trató de opacar esa salida en falso, con excusas tales como: “Andrés Botero nunca estuvo incluido en el equipo, a él le pidieron un concepto técnico en materia deportiva por su experiencia en ese sector. Lo que me parece muy positivo es que se ratifica la voluntad del presidente Duque de reconstruir esos Juegos Nacionales. Yo creo que ya aclarado este mal entendido, tenemos que recibir con mucha esperanza y con mucha alegría el gobierno del presidente Duque y no permitir que personas inescrupulosas con informaciones falsas ahora quieran afectar su imagen”.

Perdóneme ¿Pero de eso no se trata un empale? Asesorarse de los expertos en función de una cartera para dar buena tramitología a una nueva administración. Cuando usted expresa: “a él le pidieron un concepto técnico en materia deportiva por su experiencia en ese sector” eso que significa: ¿que estuvo o no estuvo en el equipo de empalme? No doctor Mejía, así no se trata a los ibaguereños.

Pendejos no somos todos.

Por: Jorge Iván Giraldo Caldas
Administrador de empresas
Comunicador social-periodista
Especialista en Televisión

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