Los ibaguereños no quieren saber nada de las Alianzas Público Privadas

Marcha contra las fotomultas. Foto: Juan Carlos Escobar

Marcha contra las fotomultas. Foto: Juan Carlos Escobar

El tema de las concesiones ha sido el más rechazado por los ibaguereños, que no quieren saber nada de este sistema que tiene como fin ejecutar proyectos con recursos de los sectores privado y público.

Mediante las Alianzas Público Privadas (APP) el privado invierte recursos en determinado proyecto y vía tarifas los recupera mediante una concesión que puede durar 20 años con ganancias millonarias.

El año pasado llegó al Concejo Municipal el proyecto para construir una represa y tanque de almacenamiento en la parte alta del río Combeima.

La iniciativa público-privada buscaba una inversión de 150.000 millones de pesos para mejorar el servicio de agua en Ibagué mediante la construcción de una presa de 30 metros de altura por 150 metros de ancho.

Apenas se habló de alzas en las tarifas de agua para que el operador privado recupere la inversión, la idea quedó atrás y recibió múltiples ataques por lo que no se volvió a mencionar el proyecto.

Finalmente el Concejo no aprobó el proyecto que terminó enterrado.

Posteriormente una empresa de la costa atlántica presentó una propuesta público-privada para operar y extender el servicio de alumbrado público de Ibagué.

La concesión, con una inversión de 30.000 millones de pesos por parte del privado, tampoco fue de buen recibo y terminó ahogada por las protestas de los ciudadanos de todos los sectores.

La última Alianza Público Privada (APP) que ha querido tomar vuelo es la que tiene que ver con el de las Fotomultas que tanta ampolla han levantado en el gremio de los conductores.

En esta propuesta la inversión sería de 5.600 millones para montar 22 cámaras y una central que controle las infracciones de tránsito.

La idea tampoco cuajó porque el escenario financiero no convenció a los ibaguereños, que protestaron con marchas, desfiles y arengas.

Según el estudio, el inversionista se quedaría con el 60 por ciento del valor de las multas y el municipio de Ibagué con el 40 por ciento restante.

Lo más probable es que, por el rechazo ciudadano, el alcalde termine echando atrás este estudio y decida no poner a caminar el sistema de las fotomultas al que los conductores le tienen pavor.

El alcalde dijo que si la medida no era provechosa para el municipio, no la aprobaría. (Vea declaraciones de Luis H. Rodríguez)