Los verdaderos dueños de Colombia: Odebrecht y lo que nos quieren esconder

Julián Betancourt

El último elefante en Colombia, Odebrecht, y que ha sido popular en los medios de comunicación nacionales e internacionales; pero, ¿Qué es lo que pasa? Muchos nos hemos preguntado… Veamos entonces. Odebrecht es una multinacional brasileña que se dedica en términos diplomáticos a la construcción y proyectos inmobiliarios, y… bueno, a sobornar la burocracia institucional en las naciones de varios continentes; Marcelo Odebrecht, gerente de la empresa en los últimos años fue investigado en Brasil hasta declararlo culpable el año pasado por ¡corrupción! Otros países como los EE.UU continuaron investigándolo hasta confirmar mediante confesión de la directivas de la empresa que habían entregado sobornos por un poco más de 700 millones de dólares, de los cuales otro poquito más de 10 millones de fueron dirigidos al país donde, tu y yo habitamos; sí, sí, ¡Colombia! Y aquí entramos en detalle.

¿Qué negocios tuvo Odebrecht en Colombia? El primero de ellos fue la concesión de La Ruta del Sol 2, este es el segundo tramo de una vía que se construye en nuestro país, entregado a la concesionaria Ruta del Sol SAS de Odebrecht en un 63 % aproximadamente y a su socia Corficolombiana de propiedad del distinguidísimo Grupo ¡Aval! del señor Luis Carlos Sarmiento Angulo, un todopoderoso de Colombia en un 33 %, en este contexto uno se pregunta ¿Quiénes son los dueños de nuestro país? ¿Quiénes hacen y deshacen?

Graves irregularidades han denunciado en este contrato, la mayor de ellas fue tal vez la confesión del exministro de transporte (preso) del gobierno del “innombrable” Álvaro Uribe, de haber recibido sobornos por 6,5 millones de dólares aproximadamente; otro hecho importante es la adición, también popular del tramo Ocaña – Gamarra a la Ruta del Sol; no fue una nueva licitación como debió a ver sido, sino una ¡adición! Realizada con presunta irregularidad, además que este tramo favorece a otros todopoderosos como los Parodi, si, familia de la exministra de educación Gina Parody y que además esta investigada por este caso junto con su pareja y que no se han presentado a las dos últimas citaciones para interrogatorio ¿Dónde estarán? Ojala después no se hagan las victimas aduciendo persecución política y ni las volvemos a ver; esto sin contar la captura del exsenador Otto Bula por recibir 4,5 millones de dólares de sobornos.

Otro hecho importante fue ¡Navelena! Un contrato para recuperar la navegabilidad del río Magdalena adjudicado a una concesionaria de Odebrecht en un 83 % y a Valorcon en un 10 %; hablemos de la corruptela, aquí el Banco Agrario, que pertenece al Estado Colombiano les presto 120 mil millones de pesos aun cuando la Superintendencia de Sociedades había dicho que Odebrecht se encontraba quebrada, en teoría ninguno con tres dedos de frente le hubiera prestado, pero aun así este préstamo fue aprobado por la junta directiva del Banco de la que hace parte el ministro de Hacienda y el ministro de Agricultura, el señor Iragorri, y pensar que este último se indignó en el Senado de la República con el senador Robledo cuando lo cito a debate y le toco el tema. Lo más indignante es que este préstamo se hizo con el DTF + 2 cuando a nuestros campesinos les prestan al DTF + 5; pues…cuando les prestan.

Y para acabar de terminar a pesar de que la ANI entregó el contrato de la ruta del sol no hizo nada, fue la Súper Intendencia de Industria y Comercio la que dio por terminado el contrato pero, sin interponer sanciones, y al contrario le devolvió a la muy corrupta Odebrecth la pequeña suma de 440 mil millones de pesos, y posteriormente se caducó el contrato Navelena.

Por otro lado, se destapo el escándalo de los todopoderoso de nuestro país, y es que Otto Bula (capturado) declaro que al menos un millón de dólares habían entrado a la campaña de nuestro presidente Juan Manuel Santos en 2014, y como si fuera poco el gerente de la campaña de Santos en el 2010 Roberto Prieto aceptó que Odebrecht financió con publicidad para este mismo año; por otro lado Duda Mendoza publicista contratado por Oscar Iván Zuluaga declaro en Brasil que fue pagado por Odebrecth; en este caso ni el partido del Innombrable (Álvaro Uribe), Centro Democrático, ni la Unidad Nacional se escaparon a los tentáculos corruptos de Odebrecth, y pensar que Colombia se encuentra polarizado políticamente por estas dos fuerzas, en esta medida da igual que Oscar Iván Zuluaga hubiera ganado la presidencia, de todas formas tendría que haberle pagado de alguna forma a Odebrecth.

Y ya para terminar, lo cuestionable es que el encargado de investigar, el Fiscal General Néstor Humberto Martínez, tiene graves conflictos de intereses, su filiación política es Cambio Radical, que de cambio no tiene nada y de radical menos en coalición con la Unidad Nacional, también ha sido abogado del grupo Aval uno de los socios más importantes de Odebrecht en Colombia y que además es de Luis Carlos Sarmiento Angulo del círculo social más íntimo del fiscal general, y además fue abogado de la multinacional Odebrecht, pues en 2010 asesoro a la ruta del sol para lograr un contrato de estabilidad jurídica, en 2012 la volvió asesorar para determinar la viabilidad de adición en el tramo Ocaña – Gamarra, y en el 2015 la volvió asesorar de nuevo en el contexto de la estabilidad jurídica.

Por si fuera poco, en la elección del señor Fiscal General de la nación tuvo gran incidencia el “Honorable” magistrado Bustos envuelto en el último escándalo de corrupción que permeo Las Corte Suprema de Justicia por sobornos de políticos para archivar o en su defecto desparecer procesos; bajo este panorama no habría alguien serio quien investigue por lo cual estaríamos ante una “politización de lo jurídico y una ‘juridización’ de lo político” y por si fuera poco la separación de los poderes quedo solo en los teóricos pues pareciera que en Colombia solo hay un poder cuyo monarca es la corrupción, algo lesivo para nuestra “democracia”.

Por: Julián Enrique Betancourt Nieto, estudiante Ciencia Política, Universidad del Tolima.

1 comment

  1. Orlando Garcia

    Lo más lamentable es que al pueblo que es el directamente perjudicado con la corrupción no le importa lo que sucede y por tanto no protesta ni participa y por consiguiente su silencio es un aval para la recua de corruptos del pais.

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