Luis H. quería coima de más de $2.000 millones en contrato del Estadio

Luis H. Rodríguez y Andrés Botero, en el estadio Murillo Toro.

Nueva imputación al exalcalde destapa más corrupción en su gobierno.

Este lunes la Fiscalía Delegada ante el Tribunal Superior de Ibagué imputó nuevos cargos a Luis H. Rodríguez, quien desde noviembre pasado permanece con medida de aseguramiento en la cárcel de Espinal, por las coimas que presuntamente recibió de alias el Chatarrero, en el contrato de la calle 42.

Ahora, se le achacan cargos por irregularidades en el contrato de diseños del estadio Murillo Toro, otorgado a la firma de Rigoberto Rugeles Bernal, mediante el contrato 026 de 2013, en cuantía de 811 millones de pesos.

Según la Fiscalía, Luis H. quería direccionar el contrato hacia un arquitecto, Humberto Puccetti, cercano a Gabriel Camargo, máximo accionista del Deportes Tolima, y de allí sacar tajada.

Rigoberto Rugeles Bernal recibió sugerencias para contratar ciertos diseños especializados por medio del supervisor del contrato, Jorge Pérez Díaz. Primero, se le contactó con un ingeniero de apellido Puccetti, quien supuestamente tenía un diseño del Estadio y una maqueta y quien era el arquitecto particular del señor Gabriel Camargo”, dice en un informe el diario El Nuevo Día.

Al parecer se le debía pagar a ese profesional, pero no se hizo porque los diseños no estaban actualizados y tampoco cumplían los estándares exigidos por la Fifa.

Pero tras la negativa de Rugeles, Luis H. habría insistido en el pago para Pucetti, en una reunión que se efectuó en el Club El Nogal de Bogotá, y a la que el exgerente del Imdri, Carlos Ángel, convenció a Rugeles de asistir.

Según Rugeles, quien colabora con la Fiscalía, Luis H le preguntó cuánto le iba a dar a Humberto Pucetti, y este contestó que por las molestias le entregaría cinco millones de pesos, a lo que el exalcalde habría dicho que no tenían más de qué hablar.

Luego de la negativa, y según refiere Rugeles tanto el exalcalde, como el abogado Orlando Arciniegas, se encargaron de ponerle trabas al proyecto cuando se presentaba ante diferentes instancias, como Coldeportes.

También se relató en la diligencia que Luis H. tendría un afán desmedido en qie se construyera la cubierta del estadio, y que se contratara con una firma mexicana, donde le entregaría el 15 por ciento del valor del contrato, esto es, más de $2.100 millones de pesos.

En ese negociado iría la firma Dun, representada por los mexicanos Javier Ratía y Roberto Muñoz, quienes fueron contactados para que presentaran una propuesta con sobrecostos.

Según El Nuevo Día: “se suministrarían cotizaciones para la construcción de la membrana de la cubierta para el estadio Manuel Murillo Toro por un valor superior al precio del mercado, con la finalidad de que la diferencia del valor del metro cuadrado de la membrana a costo directo, ya en el contrato de obra, sería repartido entre Dun, Ricardo Rugeles y el alcalde Luis H. Rodríguez, quien exigía el 15 por ciento del valor total del contrato de la construcción de la cubierta”.

Luis H. no aceptó cargos por el delito de interés ilícito en la celebración de contratos y permanecerá en prisión, a la espera de juicio. También hay expectativa por el escrito de acusación que debe presentar la Fiscalía en el primer proceso que originó su captura.

La corrupción de los Juegos Nacionales va conociéndose a cuentagotas y sus responsables, hacen fila en la Fiscalía para entregar cuentas. También falta que se reconstruyan los escenarios perdidos por la corrupción rampante que rodeó,  aún sigue enquistada en la capital tolimense.

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