Machismo al volante

 

Machismo al volante

Lo que padece una dama, rodando por las calles de Ibagué.

Si eres mujer y conduces automóvil, no es raro haber escuchado frases como “vaya a lavar los platos“, “compre una escoba y un trapero”, o si estás aprendiendo (en carro de academia) y se llega a apagar el carro (mecánico) en un semáforo pareciera que estás condenada a escuchar una y otra vez los insultos de quienes conducen, por lo general, transporte público como buses y taxis “buñuela”, “vieja bruta, aprenda a manejar”, “Quédese en la casa haciendo oficio”, gritan  y un sinnúmero de improperios a la condición femenina.

Ese mito culturalmente machista que ha perdurado la idea de que las mujeres no son buenas conductoras es algo que se transmite a través de generaciones. Incluso las mismas mujeres han llegado a aceptar y a apoyar esta absurda suposición previa a que la dama no tiene la capacidad para conducir un auto de manera correcta.

Pero ¿desde qué premisa algunos hombres afirman que las mujeres manejan mal? ¿Por qué la mujer tiene que no solo aprender a manejar sino aguantar la agresividad y prepotencia de los hombres al volante?

La redacción de este portal le preguntó a algunos conductores de Ibagué:

Porque tienen menos sentido de orientación, además parece que les diera miedo manejar entonces son menos ágiles”afirmó un taxista de la ciudad

Las viejas son imprudentes, se meten por donde no deben meterse, causan accidentes porque frenan repentinamente”dice un conductor de vehículo particular

“Yo creo que las mujeres no es que manejen mal, lo que pasa es que así como ellas son mejores para unas cosas, no son tan buenas para otras como por ejemplo para manejar, pero hay excepciones uno ve mujeres manejando mejor que los hombres”, aseguró conductor de camión NPR

Eso es mentira, uno ve mujeres manejando bien a la quinta clase y hombres que terminan el curso y todavía los ve uno crudos”puntualizó el instructor de una academia.

“A las mujeres no les apasiona el tema de manejar un carro como a los hombres, y por eso creo al género masculino desarrolla más habilidad en el tema, pero las mujeres pueden llegar a manejar muy bien” asegura empresario de la ciudad.

Y hay excepciones a la regla: mujeres que han decidido enfrentarse a los hombres en labores tan duras como manejar taxi o buseta de servicio urbano. Hasta hace poco se les veía al comando de autos de este tipo en las calles de Ibagué.

 

Machismo al volante

Sin embargo, la mujer no solo se enfrenta a la calle, a la técnica y responsabilidad que supone estar frente al volante, sino que tiene que luchar contra la constante falta de respeto.

A lo anterior se le puede sumar el machismo derivado de casa, un gran ejemplo de esto, es el aprendizaje tardío: “Mi papá siempre tuvo carro pero nunca me enseñó a manejar” o “mi marido nunca me ha prestado su carro”, hace que la misma mujer desencadene de manera interna un rechazo y miedo a enfrentarse a esta actividad.

Conozca las normas de tránsito y practique la tolerancia y el respeto por el otro. Si usted es de los que insulta, antes de referirse peyorativamente a las mujeres al volante piense cómo se sentiría su madre, hermanas o hijas al ser insultadas y de esta manera vaya erradicando  “el machismo al volante” en Ibagué y cualquier carretera de Colombia.

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