Mensajito de un profe a los papitos de sus estudiantes

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Saludo de paz y bien. Apreciado padre de familia, primero que todo, déjeme felicitarle, el solo hecho de que usted haya tomada la decisión de ser padre en tiempos como los actuales, lo convierte en un verdadero héroe y hace que me convenza de que los héroes en Colombia sí existen. Paso a comentarle que, soy consciente de que muchos piensan que nos la ganamos “suave”, que nos la pasamos en paro y/o metiéndoles ideologías de diverso tipo a sus hijos. La verdad, es que, si no estamos llenando papelería de nuestros coles –claro, para eso nos pagan- nos la pasamos echándole cabeza a ver qué cosa nos inventamos para que sus hijos no vean las matemáticas como cosa del otro mundo, para que desarrollen amor por el inglés pues poco les gusta en general, para que no les de oso bailar los ritmos nacionales, en fin.

Apreciado padre, esa labor de planeación escolar para sorprender a sus hijos en clase, la hacemos en casa y no en pocas ocasiones terminamos en peleítas con nuestra pareja, pues ella dice que le estamos quitando tiempo valioso que deberíamos compartir en pareja, dialogando, hablando de las culebra$ que tenemos en común o arreglando el país, etc.

Cada profesor es consciente de lo duro que le toca a usted amigo padre de familia para darle el estudio a su hijo, partiéndose la espalda hasta largas horas de la noche quizá para que sus hijos no sufran como quizá le tocó a usted. No les pediré que le lamban a uno como maestro, ni de parte suya ni de sus hijos; tampoco quiero como maestro, hacerle dar lástima por mi condición, pero le comento que si en casa nos apoya usted, enseñándole a sus retoños (“…el ejemplo arrastra” vale la pena recordarlo) a decir buenos días, a tener aprecio por su semejante sin importar raza, religión, apariencia física ni condición social: usted ha hecho demasiado. Si le encuentra a su hijo en casa algo que no le pertenece y le corrige a tiempo, si le motiva a leer –ojalá el/ella, le vean a usted leyendo- si le inculca el ser agradecido y si se le refuerzan valores en casa en cuanto al respeto, la sinceridad, el apoyo a sus pares, el amor por lo muestro, el aprecio por los adultos mayores, entre otros, serán sus hijos candidatos seguros a ganarse el cielo cuantas veces quieran.

sé que uno quiere lo mejor para sus hijos, pero nunca se nos educó para ser padres, y así los amemos con todas nuestras fuerzas, deberíamos documentarnos, nunca por ningún motivo fallar a una escuela de padres, para no caer en tentación de dejarnos manipular, a lo mejor no tanto por nuestros hijos, sino por la sociedad de consumo que nos maneja a los seres humanos como les viene en gana y hacen que nos endeudemos para comprarles hasta lo que no necesitan a los chicos con tal de estar a la moda y pa´ no dejarse echar tierra echar tierra de quienes si pueden comprar aditamentos de última tecnología.

Señor padre de familia, gracias por comprender que no puedo ser amigo de su hijo, pues de alguna manera siento que perdería la autoridad para ayudar de la mejor manera en su formación. No me queda más espacio ni tiempo para escribir, debo diseñar las evaluaciones del cuarto periodo; gracias por su tiempo, por comunicarse con los profes y sus hijos de la manera más diáfana y objetiva posible. De nuevo le digo, es usted un verraco por haber tomado la decisión de ser padre, de corazón lo felicito y de paso, a los profes también, pues para felicitarles por su valiosa labor, yo no necesito que sea el mes de mayo.

Felices Fiestas de Fin de Año.

Por: Luis Carlos Avendaño López, docente de inglés.

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