Nocaut a deportistas

El deporte tolimense es el “hazmerreír de Colombia”.

Quiero aclarar que antes de dar esta opinión pensé mucho las consecuencias deportivas, a tal punto, que tuve rabia con mi jefe por no dejarme realizar una entrevista a los cuestionamientos que nuevamente arrojó el pugilista tolimense -Oscar Escandón- . Sin embargo, pasados los días pude sentar cabeza, dejar las pasiones y dilucidar frente una situación que pone en jaque desde hace muchas décadas al deporte y en especial al tolimense.

El tema Escandón ha estado en la palestra pública desde el año 2004 cuando el boxeador realizó una presentación decorosa en los Juegos Olímpicos de Atenas. Dado el caso, un ávido político de turno prometió a los cuatro vientos que le iba a regalar una casa al deportista por sus proezas deportivas hasta ese año en diversos eventos nacionales e internacionales.

Una casa que por supuesto nunca llegó, a tal punto que se tituló en un periódico local “la casa en el aire” haciendo alusión a las utopías deportivas a las que está acostumbrado el deporte local.

Pero quiero ir más allá, dadas las últimas declaraciones del deportista de las narices chatas…

El profesional del boxeo nuevamente arremetió contra la dirigencia deportiva y por supuesto contra la política tolimense que ha tomado a los atletas como “trofeos” cada vez que los deportistas consiguen algún título y son vistos como héroes frente a la opinión pública. Pero esto dura lo que “las hojas secas llegan al piso para ser llevadas por el viento”, nada. Son momentos furtivos de emoción, pasión, fotografías, videos y aprovechamiento de los dirigentes de turno y políticos malparidos que buscan ponerle el pecho a la brisa cuando la tormenta ya no existe.

Aunque el panorama y mis palabras escritas son una crítica trillada y pareciera yo poner en juego que el agua moja. Esta vez no defenderé lo que ya todos en el gremio conocen y son en conclusión el hazmerreír de los que dirigen el deporte a través de la política.

No, esta vez la tirria no es solo contra el sistema, si no me voy a rastras contra Escandón y muchos más deportistas a excepción de los atletas menores de edad que claramente su criterio puede ser influido por los padres que conocen también el asunto deportivo (no desconocen la problemática).

Y lo hago, por qué alguna vez me presté a ese jueguito mezquino y desgraciado que proponen los de cuello blanco. Ser exaltado con un diploma, trofeo o una entrevista local o nacional gritando que los verdaderos héroes son los que dejan en alto el departamento, país. Que son los hijos ilustres de la tierra y que gracias a sus logros el Tolima es lo mejor…pero es mentira y la calificó como una de las más canallas.

Pongo en tela juicio la viveza de las personas que han practicado alguna disciplina deportiva y han logrado títulos. Acaso cuando ganaron no les prometieron esta vida y la otra a sabiendas de que eso y va terminar en promesas políticas. ¿Por qué antes de tomarse la foto, recibir el diploma y trofeo no ponen en su sitio al dirigente de turno con el político lagarto?; a que primero cumpla su discurso y cuando lo haga, estarán felices de tomarse dicha misiva comunicativa anunciando que son los héroes, no antes, para eso la prensa cumplirá con su objetivo de dar la noticia que fueron ganadores, más no las “prostitutas” de los políticos que cuando desean utilizarlos, ustedes acceden.

Me perdonará Escandón y muchos más deportistas, pero basta de ser las “personas fáciles”, basta de posar con el político para ser utilizado, no más, o acaso no les es suficiente con no tener escenarios deportivos, que a sus entrenadores los contraten a finales de marzo, otros en abril y que el gerente que rige la riendas del deporte tolimense no sepa nada deporte y que sea una miserable cuota política. Que los expertos que manejan la dinámica deportiva tolimense son dinosaurios que llevan años desangrando erario público pero su experticia no sirve para sacar del lodo al Tolima.

El tema del deporte tolimense es tan álgido que muchos a los que he tenido la posibilidad de entrevistar (deportistas, exdeportistas, entrenadores, exdirigentes, políticos , etc) después del desastre de “los mejores juegos nacionales de la historia”, la conclusión es la misma: somos lamentablemente tolimenses, sí y me duele escribirlo, conformistas… si el contrato lo tengo, me da miedo denunciar, si entreno en el lodo, no importa es sacrificio, en fin, muchas situaciones que llevan a los entrenadores y deportistas a tener unos niveles de indiferencia absurdos.

De esta manera un poco contestaría le digo no más a Escandón y a muchos deportistas y entrenadores confabulados con las ligas de ser alcahuetas con el sistema deportivo tolimense que lleva años, décadas en un mismo juego socio político.

Cabe destacar otra vergüenza nacional con la cancelación de la vuelta al Tolima. Definitivamente otros departamentos, considero yo, se mofan de nosotros, de la pasividad e inherencia que poseen la batuta del deporte aficionado tolimense.

Así que estimado y admirado pugilista Escandón, si usted como deportista busca otra reacción mediática por el incumplimiento a la promesa hecha por políticos tolimenses de tener casa, no posar para fotos, ni muchos menos decir que el apoyo ha sido incondicional por parte del gobierno de turno, cuando en sus manos tiene el micrófono en eventos realizados por ellos en plaza pública o recintos tolimense memorables.

Esta pequeña consideración también les hago un “copy-paste” a los deportistas que se conforman con trofeos, diplomas y palmaditas en el hombro por sus logros deportivos.

En el tintero…

Estaré en primera fila viendo por tv la pelea suya defendiendo su título como campeón mundial. Poniéndome la camiseta para que salga vencedor.

Nadie absolutamente nadie pude cuestionar los objetivos conseguidos por el tolimense Escandón, que ahora se encuentra en lo máximo de su carrera como campeón mundial de la CMB peso pluma y próximamente estará defiendo su título frente al estadounidense Gary Rusell Jr.

Deportista tolimense reacciona: estás en estado crítico, no tienes escenarios, no tienes calidad de vida y sin embargo entrenas pensando que todo está bien.

No seas indiferente por favor, no practiques el juego del político, él es un miserable que sabe utilizar fichas. Si lo ponemos en el contexto del ajedrez, usted deportista, es la ficha.

Por: Jorge Iván Giraldo Caldas
Administrador de empresas
Comunicador Social-periodista
Especialista en Tv

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