Ordenan millonario embargo de bienes del empresario Jaime de Sorroza

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A la derecha, Jaime de Sorroza. Foto: AP.

La Fiscalía 13 Seccional de la Unidad de Patrimonio Económico, solicitó el embargo de más cuarenta y cinco bienes del comerciante, investigado por una presunta falsedad y fraude procesal.

El Juez Octavo Penal Municipal, accedió a restringir el poder dispositivo sobre lotes, apartamentos en El Vergel, oficinas del Centro Comercial Combeima, casas y vehículos, de propiedad del empresario Jaime de Sorroza Landia.

Entre los bienes embargados, figuran la Hacienda San Isidro, la empresa Sanidad Vegetal, el proyecto de vivienda en construcción denominado Balcones de Santa Ana, más de mil 800 hectáreas de tierra ubicadas en la meseta de Ibagué, entre otros activos.

El caso, comenzó en enero pasado, cuando a Jaime de Sorroza Landia, el revisor fiscal Eder Homes Vanegas; el abogado Raúl Humberto Monroy Gallego y el contador público Ernestro Bernal Quintero, fueron acusados de la presunta comisión de los delitos de Falsedad en Documentos Público y Privado, al igual que Fraude Procesal, diligencia que presidió el Juez Octavo Penal Municipal.

La Fiscalía, reveló que de Sorroza, los dos contadores públicos y el abogado, en febrero de 2011, modificaron la razón social de las empresas Molinos San Isidro y Sorroza y Suárez, que eran sociedades limitadas, y las convirtieron en S.A.S., asimiladas por acciones.

También vendieron un lote conocido como La Cabaña Tres, a la firma Serviarroz, donde unos de los directivos es familiar de Eder Homes Vanegas.

Todo ello, se habría presentado seis días antes del deceso de Ana Julia Suárez, esposa de Jaime de Sorroza. Al parecer, los documentos que legalizaron esas transacciones fueron adulterados con la supuesta firma de la mujer, quien por sus padecimientos no pudo asistir a las reuniones de la empresa en las que se decidió el cambió de objeto social y la venta del lote.

La Fiscalía afirmó, que con la maniobra se dejó sin derechos a los herederos de Ana Julia Suárez, quien había dejado estipulado que estos ejercieran a su nombre, al momento de fallecer. Los acusados no aceptaron cargos, tampoco se les cobijó con medida de aseguramiento y enfrentarán el juicio oral de la causa.

Jaime de Sorroza, es un empresario muy estimado en la región por sus causas sociales y caritativas. Apoya instituciones de la iglesia Católica, y donó el lote donde funciona el colegio de la caja de compensación familiar Comfatolima, al norte de la capital tolimense, institución que lleva el nombre de su esposa fallecida, Ana Julia de Sorroza.

El caso pasa ahora ante un juez de conocimiento que deberpa instruir el respectivo juicio oral.