¿Por qué le decían ‘Matraca’ al coplero más grande del Tolima?

Matraca

Matraca

Se fue Edgar Leonidas Lozano a quien todos apodaban Matraca.

Lamentablemente el Tolima pierde a uno de los hombres que más sabía de folclor.

Días atrás sufrió un accidente en una calle de Ibagué donde fue atropellado y por los golpes en su cabeza falleció luego de un mes de lucha contra la muerte.

Quienes lo conocieron señalan que Matraca, quien murió en Ibagué a los 70 años, desayunaba con coplas, almorzaba refranes y comía rajaleñas.

Era de mucha inspiración y con marcado acento campesino que ni para dormir se quitaba el traje típico tolimense. La sabiduría la heredó de su padre Célico Lozano, famoso contador de historias que cada mañana despertaba a su pequeño hijo con refranes.

Algunos refranes famosos que Matraca siempre recordaba de su padre eran: “Pollo que no madruga, no echa pluma; A pararse, a tenerse y a trabajar p’a mantenerse; El que es pobre y sin fortuna, con agua se desayuna“.

Sin duda fue una ‘enciclopedia’ del folclor ya que por donde iba pasando, saludaba con una o dos coplas y tiene repertorio para ‘pelar’ jocosamente del prójimo o contar por horas mitos y leyendas del Tolima.

Si de coplas se trata, de eso no hay que dudar, tengo miles en la cabeza y un costal por desatar“, decía Matraca que vivía con su esposa en el edificio Fontainebleau de la carrera Quinta de Ibagué.

Su inspiración viene del paisaje y la belleza de la vereda Catalán, en Prado, donde nació. En ese sitio tranquilo le robaba horas a sus oficios del campo y las dedicaba a escribir y memorizar coplas.

El séptimo libro que escribió lo tituló: La enciclopedia del folclor terrígeno, mitos y leyendas del Tolima Grande.

El remoquete ‘Matraca’ surgió en 1980, cuando Edgar Leonidas Lozano asistía a un taller de seguros dictado en Ibagué por la extinta Caja Agraria.

Al finalizar la reunión, el exponente le pidió a Lozano que resumiera y explicara lo que había entendido sobre el tema. ‘Matraca’ tomó la palabra y se sentó en ella. Se extendió tanto que al conferencista no le quedó otra salida que interrumpirlo y decirle a viva voz: pare, pare, usted parece una matraca.

Aquí algunas de sus mejores coplas en homenaje a este hombre grande del folclor nacional.

Mi señora no sias brava,
los bravos son los leones,
que esta noche peliarán
tus naguas con mis calzones.

Mi mamá era liberal
mi taita era conservador
y ambos se ponían de ruana
a las fiestas de San Pedro.

Un viejo santanderiano
tan felino como el gato
se comía sus culonsitas
y así la pasaba el rato.

Soy soltero, soy casado,
soy el hombre más honrado
tengo 25 mozas
y no soy enamorado.

Políticos y manzanillos
en tiempo de elecciones,
Prometen esta vida y la otra
Pero todo son ilusiones.

1 comment

  1. Eddie Polania

    Al Gran Matraca muchos honores y paz en su tumba. Jamás cambio, toda la vida fue amable y jocoso. Lo conocí en Prado, estudie con él en la escuela en 1957 junto con Ramiro Sánchez, el negro Yate, Memo Morales, Jairo Portela, Librado Benavides, Custodio Páez, y otro pocoton de muchachos muchos de los cuales ya partieron. Nuestra maestra fue Ana Lucía Leiva. Por esa época apenas iniciaban la construcción de la represa.
    El mejor honor para el amigo Matraca será conservar su obra y su gran amor por Prado y el Tolima.

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