¿Por qué no se va Carlos Castro?

yemmilLos hinchas y gran parte de la prensa se preguntan: ¿POR QUÉ NO SE VA CARLOS CASTRO? Pueden existir varias razones por las cuales el presidente del equipo y el actual técnico del Deportes Tolima no toman decisiones que beneficien el futuro inmediato de la institución.

Existe una palabra llamada DIGNIDAD, que pareciera no existir en el léxico del entrenador tolimense. Cuando los resultados en una empresa no aparecen, cuando la presión es diaria, cuando el recuso humano no responde, cuando los clientes desaparecen, cuando el producto se vuelve deficiente y cuando la credibilidad se pierde el gerente decide renuncia. La misma situación está viviendo Carlos Castro, con la única diferencia que no coloca su cargo a disposición del dueño del equipo.

Es cierto que la primera culpa recae sobre Gabriel Camargo, quien decidió darle continuidad a un hombre que no genera resultados óptimos. Todas las estadísticas son negativas, todos los números hablan de la deficiente campaña del exjugador tolimense.

He escuchado voces afirmando que la nómina es muy joven y que la inversión fue mínima, no creo tal concepto. Estoy convencido, espero no equivocarme, que los jugadores actuales en otras manos funcionarían mejor.

No creo que a Yesús Cabrera y Jhonny Cano, de partidos excepcionales con Real Cartagena, se les haya olvidado jugar fútbol o fabricar goles. No creo que a Julian Quiñones, con gran mercado y excelentes partidos en Santa Fé, se le haya olvidado cabecear o parar un balón. Y ni hablar del nivel deplorable de David Silva y Jimmy Chará. Algo pasa.

Pueden existir razones personales para que Carlos Castro no renuncie. Una de ellas sería su situación económica que lo obliga a no renunciar pese a tener a la hinchada y a parte de la prensa deportiva presionándolo para que no siga. La otra razón, y creo sería la de mayor peso, es la obligación que tiene Castro de seguir como técnico por imposición del dueño del equipo. Si Carlos se va obligaría a Camargo a traer un nuevo técnico que no le cobraría lo que le cobra el tolimense.

Esta última, a mi humilde parecer, sería la razón que tiene Carlos Castro de no renunciar, no veo otro argumento. Ningún técnico en el mundo se sostiene con la campaña que tiene, actualmente, el DT del Tolima. En el segundo semestre de 2013 tan solo alcanzó el 38.89% y en este torneo acumula el 33.33%.

Recuerdo ese número 14, con un cabello largo y una cinta de capitán, un jugador intachable, correcto, aguerrido, técnico y con un amor por la camiseta inigualable. Fue y es un gran ídolo del hincha, pero esa idolatría no puede perderse por unos pesos.

Por: Yemmil Armando Hoyos

Comunicador social y periodista

Acord-Tolima