Presidente de la junta directiva de la Cámara de Comercio de Ibagué, no puede ejercer como abogado

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Ricardo Gartner. Foto: El Nuevo día.

Hace poco, se armó una mini polémica por la designación de Ricardo Gartner, como nuevo presidente de la Cámara de Comercio. Unos criticaron que el empresario y abogado, ni siquiera viva en Ibagué; otros censuraron su cercanía con el grupo político del senador Conservador Juan Mario Laserna, y con el ala del destituido exgobernador Óscar Barreto. Pero la tempestad se aplacó en los medios de comunicación, por arte de birlibirloque, o porque se desvió la atención hacia otros asuntos de igual o mayor ‘relevancia’ como los gemelos que no eran dos, sino uno; o la muerte de un perro callejero a manos de una gerente bancaria.
Lo cierto, es que el Consejo de la Judicatura, con ponencia del magistrado José Erasmo Guarnizo Nieto, sancionó a Ricardo Gartner con suspensión de seis meses en el ejercicio de la profesión de abogado. En la apelación del caso, se le rebajó un mes la sanción al delegado de la Presidencia de la República en la Cámara de Comercio de Ibagué.
El caso, se originó con una denuncia que elevara Paloma Valencia Laserna (candidata al Senado por el Uribe Centro Democrático), y varias de sus hermanas, en la que señalan que desde hace muchos años, vienen siendo asesoradas en asuntos jurídicos por Ricardo Gartner Escobar, pese a que este solo obtuvo el título de abogado en el año 2009. Fruto de esa relación profesional, según se lee en el fallo, Gartner les aconsejó a las hermanas Valencia Laserna, permutar dos apartamentos que poseían en Bogotá, valorados en más de tres mil millones de pesos, a cambio de una participación en la propiedad denominada La Palma, en Ibagué. Ese negocio, fue realizado entre las partes con sus tías, las señoras Catalina y Carmen Julia Laserna Jaramillo (hermanas del senador Juan Mario Laserna), y protocolizado en una notaría de Bogotá.
Pero luego de haber cerrado el negocio, las accionantes vendieron una porción del lote de La Palma, lo que disgustó a sus tías Carmen y Catalina Laserna, quienes dieron poder a Ricardo Gartner para que demandara a sus antiguas clientes ante el Juzgado Tercero Civil del Circuito de Ibagué, por un proceso de lesión enorme: “es decir, el abogado que nos asesoró, nos demanda, por realizar sus propios consejos jurídicos. Nos despojó de las herramientas legales para defendernos en la demanda de lesión enorme”, se duelen en la denuncia las hermanas Valencia Laserna.
La Judicatura, dio trámite al proceso, y con fecha veintisiete de abril de 2012, le formuló cargos a Gartner Esobar, a título de dolo. En el juzgamiento, se presentaron diversos testimonios, entre ellos, el del senador Juan Mario Laserna, quien trató de sacar en limpio a Gartner, diciendo que este nunca tuvo conocimiento de los negocios ventilados por sus clientes. La sala de decisión, no le confirió credibilidad a Laserna Jaramillo, y procedió a sancionar a Ricardo Gartner.
En el fallo, obtenido por A la luz Pública, se lee “se advierte sin lugar a dubitación, que efectivamente al abogado Ricardo Gartner Escobar lo conocían los denunciantes de tiempo atrás como persona dedicada a colaborar con la familia Laserna Jaramillo en distintos campos dado que el Pater Familiae de la misma, el insigne hombre público doctor Mario Laserna Pinzón lo ocupaba, no sólo para los menesteres personales, sino familiares de distinta índole (negocios de ganadería, contratos, elaboración de minutas, manejo de asuntos contables, en fin un sinnúmero de actividades que cumplía), naturalmente sin tener la calidad de abogado, porque sólo vino a optar por el título el 16 de marzo de 2009, cuando se graduó. …fue cómo se vino gestando a través del tiempo una gran confianza a tal punto de indicar que ello los llevó a confiar ciegamente en los consejos u orientaciones que él les hacía. La amplia prueba documental allegado arroja sin hesitación alguna, que sí había un conocimiento a fondo por parte del disciplinado respecto al trámite negocial relacionado con la finca ‘La Palma’, y que intervino decididamente no sólo en los actos previos al vínculo contractual entre los denunciantes y sus tías Catalina y Carmen Julia sino que también elaboró las minutas y actuó en los actos posteriores como pasa a verse seguidamente.
Llama la atención poderosamente que el abogado no presentó la demanda a nombre propio, sin embargo, antes de la admisión de la misma, el 12 de agosto de 2009, aceptó la sustitución que le hiciera el doctor Jaime Castro Borrero, anuencia esta que de manera inequívoca alzaprima la actitud proterva del jurista para evitar aparecer inicialmente como apoderado de los demandantes y hacerlo de modo subrepticio con posterioridad, lo que genera aún más elementos de juicio adicional para convenir que el jurista a ciencia y paciencia y a pesar de conocer la realidad no sólo de negocios subyacentes sino los antecedentes y aprovechándose de ese conocimiento ingresó a saco roto de los aquí denunciantes”.
La sanción de cinco meses sin poder ejercer como abogado, empieza a correr para Ricardo Gartner, a partir del veintiocho de noviembre. El boletín, que así lo informa al público, fue colgado en la sede del Consejo de la Judicatura del Tolima. A la luz Pública buscó obtener un pronunciamiento de Ricardo Gartner sobre el particular, pero el dirigente gremial indicó vía telefónica que se encontraba fuera de Ibagué, y que se referiría al tema con posterioridad.
Algunos podrán hilar delgado y decir que esta es una pugna entre uribistas (Paloma Valencia), contra santistas (Laserna y Gartner); pero lo cierto es que se produjo un fallo ejecutoriado, ratificado en dos instancias, por una institución como lo es el Consejo de la Judicatura, que si bien ha sido sacudida por sendos escándalos en los últimos días, encontró mérito para endilgar cargos a un abogado que se cambió de bando en contra de sus antiguos clientes.
Aunque ser sancionado por malas prácticas profesionales no constituye inhabilidad legal para ejercer la representación gremial, muchos se preguntan si los directivos, que son los voceros de los comerciantes y deciden el destino e inversión de millonarios recursos, no deben ser individuos sin tacha, ni cuestionamientos éticos. En Ibagué y otras latitudes, parece que la moral se estira cada vez más hasta límites insospechados.
Por: Alexander Correa C., Andrés Currea H.; editores www.alaluzpublica.com

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