A propósito del comandante: la revolución del siglo XXI y el nazi fascismo

Mauricio Villanueva

Mauricio Villanueva

Reflexión sobre lo que ocurre en Venezuela.

“El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos”, así reza el artículo 350 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, una herramienta constitucional que lo es un todo y a la vez nada, especialmente por el régimen que se asentó en el poder y que como dictadura seguirá esperando un digno y fiel sucesor a sus tradiciones, -al mejor estilo de los maestros cubanos-.

Antonio Sánchez García es un historiador y filósofo chileno que ha desarrollado su carrera académica en Venezuela, es autor del libro Crisis y estado de excepción en la Venezuela de hoy en torno a Carl Schmitt, donde narra, basado en los principales escritos del filósofo jurídico alemán, todo un bagaje teórico que explica la crisis por la que atraviesa el vecino país.

Bastase un líder, un caudillo, un hombre nacido del pueblo y para el pueblo para que en Venezuela, ocurriera -tras una serie de eventos milimétricamente definidos- la crisis estatal, social, económica, política, alimentaria y diplomática que hoy vive Venezuela y con esta, implantarse la fundada “revolución del siglo XXI”.

“La revolución está en los cañones de los fusiles”, así lo expresó Mao y lo entendió desde el principio Hugo Chávez, su proyecto no era coyuntural ni pasajero, sabía que una vez en el poder, llegaría para quedarse; comprendió que la mejor forma de destruir el statu quo debía estar dentro del sistema, Gramsci indicó: “… en un Estado moderno, las revoluciones verdaderas se hacen con, no contra el Estado, por lo que la táctica apropiada consiste en adueñarse primero del Estado para iniciar luego la revolución”, tal revolución en el sentido aplastante, donde una clase destruye a otra para hacerse al poder, es una línea trazada de los proyectos totalitarios del nazi fascismo y del comunismo: “someter hasta el más mínimo factor de resistencia y aniquilar cualquier diferencia específica, de orden racial, espiritual o material, mediante el terror de Estado”, así se ejecutó, Chávez olvidó que las posturas ideológicas coinciden en los extremos, “Detrás de Fidel Castro no está Lenin: está Hitler” y con él, Chávez reproduciendo sus ideologías como la panacea a los problemas sociales de Venezuela, así se vendió, y de la misma forma lo compraron los venezolanos.

Por: Mauricio Villanueva,  politólogo.
En Twitter: @maurovillan

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