A propósito del prócer mariquiteño José León Armero y García

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Foto: archivo particular AP.

El hijo de un escritor fallecido cuestiona la autoría de un libro publicado por la Academia de Historia del Tolima. 

En el año de 1915 figuraba en Ibagué la nominada Junta Departamental de Festejos del Centenario de Mariquita, para la celebración oficial de la Constitución Política o Forma de Gobierno del Estado de Mariquita, instituida en agosto de 1815. Dicha Junta promovió un concurso de historia y su selección, estudio y premiación estuvo bajo la comisión de los eminentísimos historiadores señores Ernes­to Restrepo Tirado, Pedro María Ibañez y Fabio Lozano y Lozano, quienes conceptuaron y dieron por galardonado el ensayo titulado Vida del prócer mariquiteño José León Armero autoría del historiador tolimense don José Vicente Paris Lozano. Mereció este autor por ello, el diploma de miembro correspondiente de la por entonces Academia  Nacional de Historia y la respectiva publicación de este ensayo en su órgano oficial, el Boletín de Historia y Antigüedades No. 110, el cual, salió al público lector en el mes de junio inmediato.

El historiador José María Restrepo Sáenz, miembro de número de tan distinguida entidad  Académica, publicaba lue­go en el Boletín No 113, el ensayo que tituló A propósito de don José León Armero, dando a conocer y subsanando muchos errores que encontró de los hechos referenciados por el historiador París Lozano en su biografía del mártir de Mariquita, debidos en parte, a falta de fuentes documentales fidedignas que dieran y validaran su narración histórica como un hecho irrefutable digno de mención.

Sin demeritar a su joven colega, todo lo contrario, Restrepo Sáenz en su preámbulo exponía: “(…) Aunque es cierto que la tradición en la mayor parte de los casos presta eficaces servicios al investigador, también lo es que con mucha frecuencia, y máxime tratándose de fechas o de nombres, llega aquélla a nuestros oídos, al través de las generaciones, con buen acopio de detalles desfigurados o confusos. De aquí que se noten en la citada biografía, y en los puntos aludidos, algunos errores que estamos en capacidad de aclarar merced al largo tiempo que hace vivimos dedicados a estudios de esta naturaleza. También nos proponemos complementar dichos datos con otros desconocidos. Y no lo hacemos con el ánimo de corregir sino con el de coadyuvar a que el señor París, si nos encuentra razón, pueda aprovechar nuestros apuntes cuando, como no lo dudamos, publique nuevamente su trabajo dándole mayor extensión (…)”.

Todo indica que no hay registro posterior en los anales de la historia nacional de publicación alguna por parte del redomado historiador tolimense sobre sus esbozos históricos del licenciado Armero, mucho menos de su Estudio histórico sobre la independencia de la antigua Provincia de Mariquita, que al parecer nunca escribió. ¿Por qué? No lo sabemos.

FOTO JOSE LEON ARMERO Y GARCIA DE LA PEDROSA

José León Armero.

Sin embargo, luego de breves acopios biográficos, aportados con anterioridad por los historiadores José María Quijano Otero en su obra Martirologio Patrio, Escarpetta y Vergara con el Diccionario biográfico de campeones de la libertad, Marco A. Arias con Próceres del Tolima y don Eduardo Posada en el Boletín de Historia y Antigüedades No. 82, fueron apareciendo algunos otros perfiles del prócer mariquiteño muy posteriores a los publicados en el Boletín de Historia y Antigüedades, No. 110 y 113, autoría de los hermanos historiadores Guillermo y Enrique Hernández de Alba en su obra Colegio de San Bartolómé a través de la historia. Galería de hijos insignes del colegio, y del Pbro. Pedro José Ramírez Sendoya con Varones Ilustres del Tolima, todas ellas, basadas en las fuentes bibliográficas antes citadas y sin llegar a contener una investigación mucho más extensa y detallada de lo hasta el momento alcanzado por París Lozano y por Restrepo Sáenz especialmente.

Sólo hasta que aparece, finalmente, la obra del historiador Hugo Viana Castro, intitulada José León Armero: Presidente y Mártir de la República de Mariquita, la más completa y consagrada investigación que dejó inédita al fallecer en el año 2008 y que fuera reseñada  meses después en el periódico ibaguereño Actualidad Tolimense, de julio de 2009, páginas 8 y 9, con el artículo titulado “La obra póstuma de Hugo Viana Castro”.

Así es que de los trabajos histórico-biográficos sobre el licenciado José León Armero y García, anteriormente re­fe­renciados, es éste último del historiador Hugo Viana Castro sin lugar a duda el más apodíctico por estar fielmente documentado y sustentado a partir de un proceso heurístico tradicionalmente aplicado a la investigación histórica.

Luego de casi una centuria y dando cumplimiento a las políticas de celebración del Bicentenario de la Independencia de Colombia, el pasado año de 2010 el Gobierno Departamental del Tolima por convenio interinstitucional con la entidad sin ánimo de lucro Academia de Historia del Tolima, tal vez replicando la conmemoración de la honorable Junta Departamental de Festejos del Centenario de Mariquita, realiza el Concurso de Historia “Aportes del Tolima a la Independencia Nacional”, cuyos jurados, los historiadores Delimiro Moreno Calderón, de la Academia Huilense de Historia, Luis Enrique Gómez Casabianca, miembro de la Academia Colombiana de Historia y de la Academia de Historia de Cundinamarca y del Tolima, y Tiberio Murcia Godoy, del Centro de Historia de Honda, concedieron por unanimidad el primer premio del certamen, al ensayo histórico titulado José León Armero: Prócer, Jurista y Mártir, obra ésta del historiador ibaguereño Álvaro Alberto Cuartas Coymat, miembro fundador y de número de esa misma Academia de Historia del Tolima.

Esta obra fue publicada por la editorial Caza de Libros dirigida por el señor Pablo Pardo Rodríguez -hermano del reconocido publicista y escritor Carlos Orlando Pardo Rodríguez, a su vez, miembro fundador y de número de la Academia de Historia del Tolima-, y su lanzamiento se efectuó en la sala de conferencias de la Biblioteca Darío Echandía del Banco de la República de Ibagué en el mes de agosto de ese año, y acompañada además por dos conferencias, una ofrecida por el galardonado historiador en esta misma sede y que luego repetiría en la sucursal de Honda, y la otra, dictada por el historiador Hernán Clavijo Ocampo profesor investigador de la Universidad del Tolima y miembro de número de la Academia de Historia del Tolima, quién realizó la ponencia titulada José León Armero: temas, problemas y métodos.

El ensayo biográfico en comento del historiador Cuartas Coymat no sólo habla de la vida y la obra pública del licenciado Armero, desde un enfoque historiográfico de cotejo documental y análisis crítico de las fuentes de referencia consultadas, sino más que todo, de la obra inédita del historiador Viana Castro, que cita tal como cualesquiera fuente bibliográfica, directa e indirectamente a partir de paráfrasis, transliteraciones, etc., y de principio a fin, sin tener el mínimo respeto por este trabajo histórico en completa ineditud.

ARENA

Libro de Álvaro Cuartas.

Curioso caso del que surgen muchas interrogantes. ¿Pero cómo fue esto posible? ¿Cómo obtuvo el insigne jurista y político del prestigioso liberalismo ibaguereño ac­ce­so a una copia de la investigación inédita de su émulo intelectual? y ¿Cómo fue posible que la misma Academia accediera por medio de comisión de jurados a premiar una obra de uno de sus propios miembros y que evidencia una violación de hecho y derecho a la obra inédita del historiador Hugo Viana Castro? ¿Cómo, cuándo y dónde, pudo apropiarse la Academia de Historia del Tolima y su miembro fundador galardonado la obra del historiador Hugo Viana Castro fallecido como expresábamos anteriormente en el año de 2008? ¿Es cierto que el historiador Cuartas Coymat le consagró diez años de investigación a esta reseña biográfica del prócer mariquiteño tal como lo expresa en la separata cultural, página 2C, del periódico El Nuevo Día, de miércoles 8 de agosto de 2010, o simple y llanamente, se trata de una reproducción simulada y sustancial de resumen y extracto, fundamentada en la obra inédita del historiador Hugo Viana Castro?

¿Cómo es po­sible que un historiador de la talla del patricio Hernán Clavijo Ocampo, en calidad de miembro fundador y de número de la Academia de Historia del Tolima, emita un concepto académico de la obra inédita del historiador Hugo Viana Castro, y solicitado por su presidenta, doña María Yolanda Jaramillo Gaviria, días después de haber galardonado a su bien amado miembro  académico Álvaro Alberto Cuartas Coymat? ¿Con qué propósito? y además de esto, ¿Cómo aparece el profesor Clavijo Ocampo dando una conferencia dentro de las actividades académicas programadas por la Universidad del Tolima y pagada además con fondos del Banco de la República, sobre el prócer mariquiteño licenciado don José León Armero y Gar­cía, poco después de remitir su conceptuación sobre la obra inédita del historiador Viana Castro a esta Academia de Historia?

Y finalmente podemos ahora preguntarnos, ¿Qué responde la Academia de Historia del Tolima a los causahabientes de los derechos de autor y propiedad intelectual de la obra inédita del historiador Hugo Viana Castro, sobre la recepción y apropiación ilegal de la misma y que hiciera dicha entidad por intermedio del por entonces primer vicepresidente de su junta directiva, el académico Carlos Orlando Pardo Rodríguez, luego de acceder al derecho legítimo de petición, y de llevar a instancias judiciales por acción de tutela y de­sa­­­­cato, que por reparto, correspondió al Juzgado Séptimo Penal Municipal de Ibagué en cabeza de la Juez Marleny Murillo Sánchez, la que tuvo a bien, administrando justicia, fallar a favor de la Academia y archivar el caso transcurridos dos años de haber reconocido el derecho de Tutela? ¿Cómo es que un juez de tutela falla un incidente de desa­cato cumplidos dos años?

¿Y por qué exaltan a unos y no a otros, en la versión histórica ofrecida por la Academia de Historia del Tolima, en el caso específico de la celebración del bicentenario, con sus publicaciones académicas, donde nunca aparece la figura, casi olvidada por completo, del insigne jurista hondano, caudillo y prócer de la República de Colombia, el doctor don Antonio Viana y Zevallos? ¿Y por qué sí habla del licenciado don José León Armero y García y del doctor don Antonio Viana y Zevallos, dando razón de su vida y concurso en la historia colombiana, un académico y miembro de número de la Academia Colombiana de Historia, de la talla intelectual y calidad humana de don José María Restrepo Sáenz, y no lo haga ningún historiador tolimense que valga la pena referenciar, salvo un descendiente directo de estos próceres, el político, periodista y acucioso historiador don Hugo Viana Castro?

Todas estas preguntas no se han podido responder ni subsanar, debido en parte, al clandestino y muy bien organizado cartel gubernativo que dirige a la democracia colombiana, por todos conocido, responsable de la insuperable corrupción que afecta desde la médula a nuestro Estado Social de Derecho y que sólo se cumple cuando leemos en silencio las páginas de alguna de sus magistrales obras legislativas y doctrinarias que articulan la actual Constitución Política de nuestra amada República de Colombia.

¿Qué pensaría nuestro más prominente caudillo, el licenciado don José León Armero y García, y su primo y compañero político, el aún más experimentado jurista, don Antonio Viana y Zevallos, al ver la actual geogra­fía política de este departamento y a la que se entregaron de cuerpo y alma para hacer posible la Revolución de Independencia ejerciendo como legítimos representantes del pueblo de la antigua provincia de Mariquita?  Nada se compara a esa forma ideal de gobierno republicano que proclamaron los delegados del pueblo del Estado de Mariquita reunidos en Convención Constituyente y Electoral a partir del 15 de marzo de 1815 y que promulgaron en 4 de agosto de ese memorable año la nominada Constitución de Mariquita. ¿Qué fue de esos verdaderos caudillos tolimenses, diezmados ahora por una nueva casta de burócratas, la mayo­ría de ellos, incubados en las huestes del angulismo, el jaramillismo, el santofimismo y posteriormente del uribismo, hijos todos de la era reciente del narcotráfico, cuya maquinaria ha sucedido al clientelismo, el proselitismo y la demagogia, bien aplicados a un pueblo crecido, famélico e ignorante, muy enviciado a la sociedad del espectáculo que publicita dia­riamente nuestra exclusiva industria del entretenimiento en los canales radiales y televisivos regionales y nacionales o por vía Internet y telefonía móvil?

FOTOGRAFIA HISTORIADOR HUGO VIANA CASTRO

El historiador Hugo Viana Castro.

Dos preguntas más para concluir. ¿Permitirán estos insignes dirigentes con­tem­poráneos y sus sabios demagogos dar a conocer la verdadera historia de nuestros próceres regionales? ¿Quedará impune por tanto, el crimen al derecho de autor y propiedad intelectual que protege la obra inédita del historiador Hugo Viana Castro, como uno de los principios fundamentales amparados por la Declaración Universal de Derechos Humanos, y cuya responsabilidad recae directamente, en los miembros incluidos de la Academia de Historia del Tolima y el Gobierno Depar­tamental, al permitir sin ninguna regulación la destinación de recursos oficiales para desarrollar esta clase de actividades fuera de toda legalidad?

¡Ay, la Academia y sus prisas! Muy bien pueden ofrecernos sus miembros (fundadores, de número y correspondientes) una versión menos sesgada de nuestra historia regional, sirviendo al propósito de no volver a repetir nuestros más enconados errores, y finalmente podamos aprender de estos caudillos, fieles exponentes del ideal republicano, a reconstruir una verdadera e incluyente democracia, más libre y por tanto más autonomista, tal cual la exponía, en su discurso ante el Congreso de Angostura en 1819, nuestro Libertador Simón Bolívar al contemplar “un gobierno que haga reinar la inocencia, la hu­­ma­nidad y la paz. Un gobierno que ha­ga triunfar bajo el imperio de leyes inexorables la Igualdad y la Libertad”.

Estaremos pendientes ahora de aplaudir cualquier otra eventual barbaridad orquestada por estos egregios tolimenses y qué elogiosa comisión se inventan sus señorías para usufructuarse del erario público ad portas a la tan aclamada celebración del Bicentenario de la República de Mariquita el próximo año de 2015, y acompañada además, de la conmemoración por los treinta años cumplidos de la desaparición de una ciudad con casi todos sus habitantes: nuestra amada tierra de Armero.

Eso sí, hay que decirlo, poco después de que pasen los comicios por elección popular de candidatos a  Cámara de Representantes, Senado y Presidencia de la República y que cesen las fiebres a la gran mayo­ría de los colombianos, causadas por el enfermizo fa­na­tismo que producirá nuestra amada y odiada ‘selección’ con su debut en el mundial de fútbol Brasil 2014, sin que se pierda la tradición oficial de alimentar al pueblo de pan y de circo.

Por: Alejandro Viana, pintor, artista plástico.