Protestar es pecado en Ibagué

Jorge Iván Giraldo

Tiene uno que ser muy infame en la vida para sacar especulaciones como la que expresó el señor Humberto Leyton en su columna de opinión, publicada en la revista digital “El cronista”, titulada “¡Cárcel para Luis H. Ya!

No tener conocimiento de quiénes son los que lideran un conglomerado ciudadano, reclamando lo obvio, es tratar de tapar el sol con un dedo, a costillas de una administración, que si bien es cierto, ha hecho todo lo posible por esclarecer el robo más contundente que ha tenido la capital tolimense, también ha cometido errores, como los que expresó el abogado Iván Ramirez, en el tratamiento jurídico para la liquidación y caducidad de los contratos que se celebraron para la remodelación y construcción de escenarios deportivos en Ibagué…

Ahora bien, desde el comienzo el grupo ‘Escenarios deportivos ya’ ha fijado una posición de indignación ciudadana, nunca han manifestado una militancia política de partido tradicionalista. Todo lo contrario, han estado alejados de muchos politiqueros que han visto la fuerza de un grupo que crece y que muestran posición firme de protesta en una capital que no tiene sitios de entrenamiento deportivo de alta competencia.

Pero es de mucha preocupación, las aseveraciones que el señor Leyton hace, cuando parte del supuesto: que desde la cárcel de Picaleña se está manejando este grupo de ciudadanos que protestan por algo coherente.

Para poner en contexto al señor Leyton, quiero recordarle que uno de los que lideran este grupo social, fue nadador y ahora entrenador de la natación tolimense, cuyo objetivo al momento de crear este grupo, fue llamar la atención de la ciudadanía para que despertaran de este letargo al que estamos acostumbrados los ibaguereños a costas de los políticos de turno.

Lo que sí me parece canalla es la manera como acusan al entrenador Iván Avendaño, uno de los líderes del conglomerado “Escenarios deportivos ya” por haber callado en su momento lo que para muchos era obviedad… Cuando se veía que el proceso de los XX Juegos Nacionales estaba viciado, pareciera que aquí aplicara el adagio popular “el pasado no perdona”. Sin embargo, fue el único entrenador, en alzar una voz de protesta, de aceptar que se equivocó, por no manifestarse en esa época cuando todos los caminos conducían a no tener más escenarios deportivos.

Es de valientes haber asumido esa posición de liderazgo, cuando el mismo ha invitado a diferentes ligas deportivas a que se unan a este clamor ibaguereño. Pero ha sido desafortunado, porque el mismo gremio deportivo le ha dado la espalda. Teniendo presente que existen casi 34 ligas deportivas en el Tolima, y que hasta al momento se han pronunciado cuatro ligas, acompañando este proceso. ¿Por qué? es la pregunta del millón de dólares, pero haciendo una hipótesis, se presume que muchas de esas ligas obtuvieron favores de la pasada administración, tanto municipal, como departamental y tal vez, no les interese que sean nombrados y estar en la palestra pública, como lo está en estos momentos el entrenador Avendaño.

Lo que sí me parece curioso es la manera como se manejó el tema de la valla publicitaria. Tuve el conocimiento de primera mano, que el señor empresario, llamó a uno de los líderes del grupo ciudadano “Escenarios deportivos ya” manifestándole que estaba siendo presionado por la administración local, para que bajara la valla y que estaba dispuesto a devolver el dinero que había pagado el grupo. Los motivos se desconocen, aún más, cuando el empresario sacó como excusa que el tiempo de dicha publicidad había caducado, contrariando lo manifestado por otro líder del conglomerado, donde manifestó que la valla debió estar hasta el 15 de julio.

¿A quién creer?

Hoy en día es muy difícil partir de la buena fe, esos tiempos ya no existen en una sociedad como la tolimense, que está hundida en la corrupción y que los favores políticos están a la orden del día. Lo que sí puedo constatar y es palpable es como una minoría ha venido cautivando a una ciudad con un grito desesperado de indignación, llamando la atención a que se exija tener donde entrenar dignamente. Además de tener la osadía e invitar a la administración actual a que se unan a este grupo en varias ocasiones, donde el entrenador Iván Avendaño habló con la gerente del Imdri y varios personas del gobierno Jaramillo.

Considero que ha sido transparente esta protesta, por eso me uní a ese clamor, porque que un grito de indignación con esperanza, puede calar en la mente de los ibaguereños que están agotados de tantas injusticias, corrupción y sobre todas la cosas de lo atrasado que como ciudad estamos.

Es legítimo protestar, pero aún más, cuando existen argumentos de peso, que en este caso se están viendo opacadas por unos pocos que no quieren que se sepa la triste realidad de nuestra ciudad a nivel nacional.

Por: Jorge Iván Giraldo Caldas
Administrador de empresas
Comunicador social
Especialista en Televisión

59 comments

  1. Joselo

    Interesante. Personalmente conozco a algunas personas comprometidas con el colectivo en mención y en serio, son unos convencidos de la causa, libres de todo afán político o económico. Son padres de niños deportistas que de un momento a otro debieron entrenar en parques, carreteras o potreros. Pero eso no le cabe en la cabeza al Salvador de Ibagué, que considera justas , acertadas y moralmente correctas solo las causas que él lidera, con fines políticos ahí si, porque no me vengan con cuentos de altruismo en un político de 50 años de carrera, pues. Y Leyton, por favor, tal como Zárrate, Picón, la barra brava del Deportes Tolima y en su momento el “Renegado” es uno de tantos perros guardianes y rabiosos del señor Jaramillo.

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