¿Qué le falló al gordo Correa en el Centro Democrático?

Imagen: suministrada.

Pese a tener una opción fuerte, el uribismo se quedó sin un candidato de peso.

Varios análisis surgen tras el abandono del periodista Rubén Darío Correa, del proceso de escogencia de candidato a la Alcaldía de Ibagué, por el Centro Democrático.

Para empezar, haya que decir que dicha nominación venía ventilándose desde finales del año 2017, cuando dirigentes como Gustavo Ramos Arjona o Ricardo Ferro Lozano, le endulzaron el oído al director de noticias de La Cariñosa de RCN Radio, para que pensara en lanzarse a la política.

Desde entonces Correa arreció en ataques periodísticos contra uno de sus principales contendores: el alcalde de Ibagué Guillermo Alfonso Jaramillo.

A inicios de 2018 y con el aumento de las tarifas del impuesto predial que indignó a ciudadanos de todos los estratos, Rubén Darío firmó la paz con sus colegas Héctor Sánchez, Mauricio Vargas, entre otros, y promovió la ‘Marcha del Predialazo’ que movilizó a miles de personas por el Centro de la ciudad hasta llegar a la sede de la Alcaldía, lo que hizo reversar los cobros a la administración y tramitar un acuerdo en el Concejo de alivios para los contribuyentes.

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En paralelo y a inicios de 2018, Ricardo Ferro se lanzó a la Cámara de Representantes, y el gordo Correa le echó la mano volviéndolo asiduo invitado y comentarista del noticiero, amén de llevarlo a ‘colincharse’ en los eventos sociales y campañas que desde su informativo ha promovido toda la vida este comunicador social ibaguereño.

Tras obtener la curul en marzo de 2018, Ricardo Ferro ofreció una misa de acción de gracias en la Catedral de Ibagué y el orador y quien leyó la omilia en la eucaristía ¡fue precisamente Rubén Darío Correa!, con lo que se dedujo que entre ambos existía amistad, camaradería y simpatías políticas.

Con ello, todo el mundo daba por sentado que Correa sería el candidato de Ferro y que tenía asegurado el aval por el Centro Democrático para las elecciones de 2019.

Pero tras confiarse y estar listo para ser ungido, se instaló el taller democrático del 20 de febrero pasado que contó con la presencia del expresidente Álvaro Uribe, y donde se sentó además de Correa, el dirigente gremial y exrector universitario Leonidas López Herrán. Ese día Uribe señaló que la dirigencia local se pusiera de acuerdo para escoger un candidato entre esos dos nombres.

Imagen: tomada de Twitter.

Vino entonces una reunión entre los dos aspirantes junto con el comité de notables (Paloma Valencia, Ricardo Ferro y el empresario Henry Escobar Ceballos) donde López dijo que no se acogía a ningún mecanismo democrático de selección, cosa que sí estuvo dispuesto a someterse Correa, invocando el artículo 24 de los estatutos del Centro Democrático que hablan de la realización de una encuesta, una consulta o una convención, para escoger candidatos a corporaciones públicas.

Días después, en una entrevista con la emisora Ondas de Ibagué, al preguntársele sobre de dónde había surgido su candidatura, Leonidas López indicó que había recibido llamadas de Paloma Valencia y Ricardo Ferro, en las que le animaron a postularse.

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Además, el propio Ferro se sacó del cubilete a otro candidato: el empleado de su UTL en el Congreso, el señor Carlos Andrés Pérez. También sonó el nombre del empresario José Barreto Castillo, primo del gobernador Barreto, y hermano del senador Miguel Barreto.

Con esto, estaba claro que los antiguos promotores del nombre del gordo Correa o no estaban con él, o trataban de realizar otro tipo de acuerdo, cuando se le había asegurado por parte de la dirigencia local que tendría un aval directo en el C.D.

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Y con todos esos elementos en la cabeza, el viernes ocho de marzo Rubén Darío Correa decidió apartarse del Centro Democrático, radicando una carta y dejando un agradecimiento personal vía WhatsApp al expresidente Álvaro Uribe.

Ahora, ante la disyuntiva de conseguir firmas o un aval ciudadano, Correa ve con sorpresa que ‘amigos’ suyos en el Centro Democrático le han dicho que no lo acompañarán porque eso sería entrar en conflicto con las directrices de Álvaro Uribe. Tal es el caso del septuagenario excongresista tolimense Gustavo Ramos.

Se supo además que algunos militantes de base del C.D., incluso militares retirados, le han expresado al comunicador que lo acompañarán cualquiera sea el escenario en el que se encuentre.

Gustavo Ramos. Foto: tomada de Facebook.

Quizá sea oportuno para Rubén Darío Correa, pensar bien las cosas, replantear sus próximos pasos y no entrar en las siempre embravecidas aguas de la política. Tal vez lo que le ocurrió en el Centro Democrático se deba a su inexperiencia, desconocimiento de los tejemanejes de la política, exceso de confianza, o todas las anteriores.

Correa debería seguir construyendo región desde la civilidad, realizando labores altruistas, enarbolando la voz de los que no tienen voz, cosa que ha venido haciendo los últimos 20 años en Ibagué; así como hacer empresa y crear contenidos propios, como eventos masivos que de tanto en tanto han sorprendido y agradado a los ibaguereños y tolimenses.

Además, hay que recordar la máxima del fallecido exdirector de El Tiempo Hernando Santos, según la cual “un periodista sin medio, es medio periodista”.

1 comment

  1. Jose Manuel Saavedra Ospina

    Es un sujeto que no genera consenso en local, una cosa es lo nacional y otra muy diferente lo local, en lo local los dirigentes nacionales tiene que negociar con los dirigentes locales, ya que no es fácil imponer a alguien no haya estado en la dirigencia, el nunca ha estado en la dirigencia, no tiene la experiencia, ademas al ser buen criticon debe ser pésimo administrador, así ganara el aval no ganaría la contienda electoral. si Ferro se quemo tres veces y Emmanuel Arango tambien, por que habría de ganar Correa la alcaldia?.

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